Monday, November 26, 2007

The Farewell

Un texto que puedo presumir que Etienne chuleó... sin embargo, he estado con la tentación de añadirle un epígrafe para aclarar un poco mi referencia rockera, cosa que aquí hago. Si quieren que le quite el epígrafe, están en todo su derecho de pedírmelo. Por lo demás, espero que les guste, incluso a quienes ya lo leyeron.


The Farewell


"And when I wake tomorrow I'll bet
That you and I will walk together again..."
-The White Stripes, "We're Gonna Be Friends"


Falling on, falling over, falling apart—
Maybe I should tell you to reach for me
Why don’t you come on, though the flight
--of stairs—
It seems so long, then short,
And we both just play our part
We’re not worried, it’s all right
--or it’s all a trick of the light—
Are we now where we are supposed to be?


Here, it’s all deserted
Here.
I could say many things before I feel I’m dead
But I’d rather let him say it all instead
Here, the flies buzz in your ears.
Hear the flies buzz in your ears
--Here, hear, here!—
Stay silent while Jack White sings
It doesn’t matter if your name is
His name, Meg or Suzy Lee—
Is this the way we’re supposed to be?


Stay, you say, so? I’m not leaving
--maybe I could be gone tomorrow
But you would blame the way I’m living—
Let’s play God and call this sorrow
Or say we can get through all this
But we’re not supposed to do it
Nor supposed for anything…


Is this the way it was all meant to be?

Wednesday, November 21, 2007

Otra pincelada minimalista




Este peculiar dúo no ha traicionado su sonido: lo que podremos escuchar aquí es su mezcla de blues rudo-casi-punk y su influencia ledzeppeliniana. Sin embargo, la banda reitera su calidad dándonos un disco que, como los anteriores, parece, pero no es más de lo mismo: ahora incursionan en los sonidos folk ("Prickly Thorn, but Sweetly Worn") o hasta una confusión extrema de voces y golpes ("St. Andrew (The Battle is in the Air").
Las demás canciones son un derroche de calidad con el sello de la casa, de pronto arriesgándose a meter un órgano psicodélico por ahí, una gaita por allá... tal parece que de los colores primarios del De Stijl, el blanco y el rojo, los Stripes han pasado por el negro en sus discos anteriores, y con éste nos dan una probadita de azul, por así decirlo, sonando muy elaborados aunque sólo sean un ejército de dos.
Para los fans y los amantes de las guitarras pesadas, canciones como "Icky Thump" (el sencillo) o "Little Cream Soda" serán todo un deleite auditivo.
Lo que sí, es que con el disco hay que andarse con cuidado, porque a la primera escuchada puede resultar desconcertante, sobre todo para quien no esté acostumbrado al sonido de los Stripes. Pero no hay que irse con las primeras impresiones: The Velvet Underground (aunque la comparación sea arriesgada) hizo un disco que también sacaba de onda a la gente y ahora es toda una joya. Y puede que The White Stripes estén en camino de lograr un disco similar, que logre romper la barrera del tiempo siendo único. Por lo pronto, su fórmula les ha funcionado bien y no decaen.

Satisfaction: 90%

Recomendaciones:

-Cualquier fan de los Stripes debe tenerlo entre sus manos.
-Si eres un iniciado en el rock, recuerda lo que dije de que el disco podía desconcertarte. Te recomiendo que empieces con alguno de los discos anteriores, quizá el Elephant, gran disco también.
-Pero si el rock te da miedo... este disco puede ser tu peor pesadilla.

Sunday, November 18, 2007

El Sensacional Retorno de Radio Refresco: Soda Stereo en concierto

Nunca creímos que los veríamos volver.
Y sin embargo, ahí estaban, frente a nosotros, en el escenario del Foro Sol. Tras cuarenta minutos de espera para quienes llegamos puntuales, se apagaron las luces y el trío de rockeros argentinos hicieron su aparición, con un Cerati que no dejaba lanzarle flores al respetable, tales como: "Hermosos, divinos". Detrás, Charly Alberti se sentaba en la batería; curiosamente, con un parecido físico a Stuart Copeland de The Police, quienes se presentarán el próximo viernes; y Zeta ponía sus dedos sobre el bajo, para dar un inicio a la mágica noche: "Juegos de Seducción" no pudo ser más acertada. Nos pusieron a jugar con ellos y nos llevaron hasta el extremo: lograron seducirnos.
Hay algo de paradójico en Cerati: parece ser el alma y cerebro de Soda, parece que no necesita ni de Charly ni de Zeta; y aún así, hemos comprobado que Cerati nunca sonará tan bien como con su par de cómplices en el fondo.
¡Y cómo lo disfrutamos! Nadie se sentó desde el primer acorde, y el Foro reventó con "La Ciudad de la Furia", canción que pasó de ser exclusiva de Buenos Aires a universal. Y es que el DF se veía tan, tan susceptible...
"Cuando Pase el Temblor" fue aprovechada para hacer un llamado de ayuda a Tabasco, entre los gritos del público, quienes acabábamos de bailar a gusto con "Picnic en el 4to B". "Signos" fue dedicada a la luna hostil que nos observaba, aunque muchos, desde nuestro ángulo, no pudiéramos verla. Tras "Sobredosis de TV" y "Danza Rota" la luna desapareció, causando que un Cerati tremendamente romántico (en el buen sentido de la palabra) preguntara por ella: "¿Y la luna?"
"Persiana Americana" nos dio un segundo momento de locura, que no pudo ser opacado por las canciones que siguieron, como "Primavera 0" y "Sueles Dejarme Solo", sino hasta que se hizo presente "Un Millón de Años Luz". Todos gritábamos, presas de emociones encontradas, el "¡No vuelvas!" aunque en el fondo nunca lo sentimos, pues lo que más queríamos era que volvieran...
"De música ligera" se nos antojaba para oír la despedida que dijeron en Buenos Aires: "Gracias... totales." Pero faltaba más: "El sol", dedicada a nuestro foro, con todo y entrada de "Here Comes the Sun"; "Nada personal", y para cerrar idealmente, "Vitaminas". Y no sólo puedo decir eso, pues cuando las luces acababan de encenderse, anunciando el final de la velada, el sonido ambiental puso una canción de Simple Minds, un grupo que no tiene mucha relación con Soda, pero el título lo dijo todo: "Alive and Kicking". Fue como una invitación a ser eternos.
Un sueño vuelto realidad. El grito de Me verás volver encarnado. Ahora están a un millón de años luz de aquí, pero siempre en nuestros corazones. Arriba Soda.

Thursday, November 08, 2007

Todos somos (Tachar Marcos y poner May)




Para los no iniciados: ¿saben lo que es la air guitar? Simplemente, la guitarra que todo el mundo puede tocar, la lira imaginaria que borra los límites entre el escenario de nuestra mente y nuestro cuarto. Y esta recopilación, que fue sugerida por el mismísimo Brian May, está dispuesta a jugar con el rockstar que todos llevamos dentro, regalándonos una colección de los riffs más memorables en la historia del rock.
Con Brian May metido en la sopa, Queen son los encargados de abrir y cerrar este disco doble, con "Tie Your Mother Down" y "Bohemian Rhapsody" (a headbangear se ha dicho!) respectivamente. Lo demás basta para poner los dedos en movimiento: el histórico riff de "Smoke on the Water", el surf de "Wipeout", el veneradísimo Chuck Berry con "Johnny B. Goode" y hasta la leyenda de Dick Dale y su "Misirlou". Eso por citar sólo algunas cosas, aunque si alguien busca algo más bien pesadón, pues está la tremenda guitarra de Brian Molko en "Nancy Boy" de Placebo y los incomparables Motorhead, a toda velocidad con "Ace of Spades". Y, obviamente, hace su aparición el casi-dios Hendrix con "Voodoo Chile".
Sin embargo, hay algunas que podemos decir que fueron simplemente afortunadas de entrar a la recopilación. Por ejemplo, un guitarrista de la talla de Jeff Beck se antoja débil con "Hi Ho Silver Lining", haciendo que se nos antoje más su "Beck's Bolero". Asimismo, "Secret Machine" de Hawkwind, es simplemente demasiada distorsión como para que alguien quiera tocarla. Y, en el afán de abarcar muchas rolas, "Layla", el canto de amor épico de Derek and the Dominoes, se ve pasado a tijera, dejando fuera el final con el piano.
Mas estos detallitos no le restan energía a esta colección de canciones, de guitarristas para guitarristas. Una excelente opción.

Satisfaction: 93%


Recomendaciones:

-Cualquier guitarrista debe de tenerlo, simplemente por el gusto de poder escuchar e imitar excelentes canciones en guitarra.
-También es una excelente opción para cualquier guitarrista principiante. Así, puedes ir viendo las canciones que te gustaría tocar.
-Es el regalo perfecto para cualquiera que ame la guitarra y que no se atreva a tocarla. Al fin y al cabo, ¿quién nota los errores en una air guitar?
-Hasta a los iniciados en el rock les sirve. Da un panorama muy amplio del buen rock.
-Aunque si eres la vecina que lo que más desea es que el pobre músico que vive debajo de ti se calle...este disco te hará pasar lindos y escandalosos momentos. Buena suerte.

Tuesday, November 06, 2007

Reality Bites

Por alguna razón, el martes pasado fue diferente a todos los demás. Simplemente, porque ese día, tras sopesar una y otra vez los pros y los contras de dejar de ser una alumna buena y simplemente agarrar e irte porque nadie iba a notar tu ausencia y además ibas a regresar a tiempo para que nadie preguntara donde habías estado, decidiste, precisamente, agarrar e irte, con un poco de valor, un mucho más de cinismo y a little (or a lot) help from your friends. Ese martes, lo que querías era que nada saliera mal en esa pequeña escapada, y como todo salió bien llegaste hasta diciendo que, si pudieras, lo volverías a hacer.
Y ahora, ya sabes que, al menos en martes, no lo vas a volver a hacer. Y se siente raro, pues, el día anterior, la víspera del martes, te empezaste a preguntar por qué este nuevo martes no podía ser diferente también (o sea, igual al anterior). Tal parecía que la escapada te hubiera exonerado de la clase que te volaste; que la escapada te hubiera garantizado nunca volver a ver las manchas de sudor en las axilas de la profesora o sus pantalones demasiado a la cadera. Pero bien sabes que no te libró de nada, y aún así, el día anterior te la pasaste pensando si la vida no se encargaría de perdonarte, no sé, cancelando la clase. Podría ser, ¿no? Después de todo, siempre vivimos atentos a lo que podría pasar, porque si no estuviéramos atentos, nos hundiríamos todos. Sí, quizá pase algo imprevisto que te libere de la clase. Y ya hasta estás pensando en enunciarle las ventajas de cancelar esa clase al rector (al fin y al cabo, esa clase ni tiene que ver con nuestra carrera), cuando te das cuenta de que lo único que puede volver a ese día extraordinario es que repitas lo de la semana pasada. ¿Y ahora, a dónde? Pues no sabes; a donde el viento te lleve. Más emocionante, ¿no?
Pues no. Porque las clases no funcionan así, y sabes que si quieres volverle a jugar al poeta vagabundo, o al revolucionario, o, ya en mi caso, a la groupie, es porque ya de plano eres muy güey y estás buscando que te den de baja de la clase (algo que te recuerda que no te fue muy bien en el examen) porque no hay de otra, a menos que tus escapadas ya tengan todos los gastos pagados o vayan a pagarte los gastos que vienen. Y eso no va a suceder. Not for now.

Así que a seguirle con la vida normal. Creo que tengo tarea de esa clase.