Sunday, March 22, 2009

Más que recomendación, preámbulo para un conteo...

Todo empezó el martes de la semana pasada, con la gente que regresaba fresquecita del concierto de Radiohead. Ahí, mi hipster de cabecera se encargó de anunciarme, la felicidad aún latente en su voz, que Thom Yorke y compañía se habían reconciliado con la canción de los perdedores: sí, se habían aventado "Creep". Cerca de mí, otros espectadores más bien criticaban ese hecho. ¿Y yo? Bueno, sí ha habido veces que le cambio a "Creep" en el radio, pero citando de nuevo a my hipster pal: uno se siente como si tuviera catorce años. Fue en ese momento cuando mi cerebro pareció estar completamente de acuerdo. Después de todo, yo conocí a Radiohead por esa canción. Por eso me gustan el Pablo Honey y el The Bends.
Estuve pensando en eso toda la semana, y el viernes me llegó un mensaje de el señor Housecat, aceptándome en una revista nacional de circulación bastante buena. Obvio, algo clickeó en mí que no sólo me hizo poner cara de William Miller, sino escuchar en mi mente "Your Move" de Yes (Almost Famous reference). Digamos que fue en ese momento cuando supe que no podía dejar esto de lado: necesito presentarles una lista de las canciones que me han marcado en mi vida. No diré un número exacto: serán, como en el conteo pasado, dudosas 100, y mucho más erráticas y subjetivas que las otras, obviamente. Y sujetas a cambio: quizá en un futuro no muy lejano regrese a leer el conteo y me pregunte cómo es que se me ocurrió poner eso y no otro.. pero en fin. No sé por qué me dan estos arranques. Tampoco sé cómo es que Nick Hornby sí puede resumir su vida (más larga que la mía) en sólo 31 canciones y yo necesito explayarme. Prepárense para aburrirse otra vez en la siguiente entrada (o para criticar mis gustos). Por lo pronto, aquí una probadita de lo que les espera. Ya ustedes sabrán...

Saturday, March 14, 2009

Happy Entry #200

Y otra de las canciones que dio nombre a mi blog... (Los que quieran ver el video, clickeen en la pantalla negra que sale).


Learning to Fly
Tom Petty

Well I started out down a dirty road
Started out all alone
And the sun went down as I crossed the hill
And the town lit up, the world got still

I'm learning to fly, but I ain't got wings
Coming down is the hardest thing

Well the good ol' days may not return
And the rocks might melt and the sea may burn

I'm learning to fly, but I ain't got wings
Coming down is the hardest thing

Well some say life will beat you down
Break your heart, steal your crown
So I've started out, for God knows where
I guess I'll know when I get there

I'm learning to fly, around the clouds,
But what goes up must come down

I'm learning to fly, but I ain't got wings
Coming down is the hardest thing


Muchas gracias a todos mis lectores que han cumplido un blogday más conmigo. Incluso a mis amigos que no leen el blog. Alguno de ustedes, sea alma caritativa y hábleme cuando Radiohead toque algo de The Bends (que ya me amenazaron que no lo va a hacer, lo que me hace sentirme mucho mejor con eso de no ir a verlos). Una vez más, les agradezco. No sé si quieran que les prepare otro conteo de canciones para celebrar, o si ya están hartos de mis pretensiones y mis deseos de pertenecer a una revista o a esos que hacen los conteos de VH1. En fin. Eso ya dirán ustedes. Lo que no les prometo es desaparecer. Miren que le he tomado cariño a este exhibicionismo de bloggear. Vamos por otro blogday.

Thursday, March 12, 2009

Rojo anochecer

Sí, la gente ya se encargó de confirmar que tengo 35 años mentales. Señoras y señores, bienvenidos a la gira del adiós de Simply Red, grupo inglés de soul pop que alcanzó la cúspide en la década de los ochenta. Only the brave allowed.
Y es que esta reseña tiene acción. A pesar de que quienes conocen al grupo estarán esperando un recordatorio de baladas exitosas, les daré una relación de los acontecimientos.
El concierto comenzó al cuarto para las nueve, cuando fuimos recibidos por la sedosa voz del pelirrojo (sí, por su culpa es el nombre) Mick Hucknall: voz de mujer negra por la cual parece que nunca pasarán los años. Ni siquiera tenía que acercarse el micrófono para demostrar su potencia. ¿La elegida para abrir? "It's Only Love".
Desde ahí, señoras y señores, comenzaron los problemas. Para empezar, el cuate que no sabe que una cámara no es lo mismo que un celular, y que están prohibidas. Se la confiscaron, y el pleito, enfrente de mi lugar, usurpó un poco de mi atención. Aún así, terminó a tiempo para escuchar la siguiente canción: "A New Flame", que fue seguida por la casi casi fábula de la belleza interna "Your Mirror". De ahí siguió "Never Never Love" y la tiernísima acústica "For Your Babies".
Fue aquí cuando se armó el segundo pleito de la noche, que amenazaba con ponerse tan agresiva como la película de la cual me robé el título para esta entrada (bueno, sé que exagero, pero es para que vean que el anochecer fue rojo en varios sentidos). Resulta que una mujer en los lugares unas filas adelante de mí insistía en bailar haciendo el mayor número de aspavientos posible (no me pregunten cómo es eso posible con una canción acústica). Y pues tal parece que, en una de sus múltiples evoluciones, la bailarina noqueó a una chica de las filas posteriores, sacándole sangre de la nariz... y pues que se arma. Para colmo, el pleito alcanzó su punto álgido justo cuando Mick Hucknall decidió cantar la canción más representativa: "Holding Back the Years". Mientras el resto del Auditorio coreaba conmovido, la balada, aquí sacaban a la bailadora junto con todas sus huestes y se armó un zafarrancho de silbidos y mentadas. Vaya forma de celebrar el mayor éxito de la banda.
Pero ya con el incidente fuera, el concierto continuó como las fuerzas superiores mandan. La siguiente rola fue una versión soberbia y con mucho feeling del clásico de The Stylistics "You Make Me Feel Brand New". Luego, el algo libidinoso (aunque tal parece que la gente no se da cuenta) reggae "Night Nurse".
Una vez terminado, Mick Hucknall, en plan de cultivarnos, nos preguntó cuál había sido el primer "supergroup" de Manchester. ¿Alguno de ustedes puede decírmelo, mis cultos lectores, hipsters o fans de la onda Madchester?
Antes de que a alguno de ustedes se le ocurra decir que se trata de Oasis, les daré la respuesta: The Hollies. Y lo que siguió fue una interpretación soberbia de mi canción favorita de ese grupo, "The Air That I Breathe", seguida, ya que estamos en eso de los covers, con "Go Now" original de The Moody Blues.
La movida "Fake" dio lugar a la sensual "Thrill Me", en la que los músicos demostraron ser de primer nivel, todos. Yo tan sólo apunto que soy fan del guitarrista Kenji Suzuki (estuve a punto de decir Kenzo Suzuki, pero creo que ese es un personaje de anime; si alguien tiene el dato, se lo agradeceré).
Cuando terminó la canción, Mick Hucknall se distrajo un poco, como si buscara algo en el techo... ¿qué podría ser? Claro, "Stars", rola que prácticamente derrumbó el recinto. Maravillosa.
Y llegó la hora de la retrospectiva: "Track one, album one" anunció Mick antes de arrancarse con "Come to My Aid". Pero mejor respuesta tuvo la track one del album two, "The Right Thing" (título no muy sutil) que puso a todo el respetable de pie. Ese mismo ánimo continuó con "Sunrise", la canción que lleva el sampleo de Hall & Oates (si no has reconocido ninguno de los grupos, supongo que la reseña no es para ti) y llegó a la locura con "Fairground". Los desfiguros que habían sido tan criticados a la hora del pleito se multiplicaron. Claro que sí.
Y Simply Red desaparecieron por primera vez, mientras el respetable se desgañitaba. Afortunadamente, regresaron para mantenernos bailando, con "Something Got Me Started" y "Money's too Tight to Mention".
Pero regresaron al backstage. ¡Vaya, cómo se dieron a desear! Gritos y sombrerazos los regresaron enmedio de una ovación ensordecedora, para cantar un cover que les dio dinero: "If You Don't Know Me By Now" de Harold Melvin and the Blue Notes.
Y esa fue la despedida de 25 años de carrera. A decir verdad, nos dejó con algunas faltantes. Como que hora y media no fue suficiente para lo que esta despedida implicaba. O quizá sólo lo digo porque ésta fue la segunda vez que vi a Simply Red y aún así, Mick Hucknall no se apiadó de mí y no cantó "Ain't That a Lot of Love".

Tuesday, March 10, 2009

Al nivel de sus horizontes



U2, No Line on the Horizon


Para empezar, la buena noticia: no todas las canciones son como "Get on Your Boots". Una vez pasado ese tranquilizador anuncio, veamos qué tiene que ofrecer el disco. U2 deja de un lado las guitarras pseudo-pesadas de su disco anterior y las cosas como "Vertigo" y "All Because of You" mientras the Edge vuelve a su delay y al sonido que caracterizó una de sus obras maestras, el Achtung Baby, cosa que se puede apreciar en cortes como "Unknown Caller" y "Moment of Surrender", volviéndolos enteramente disfrutables. "I'll Go Crazy if I Don't Go Crazy Tonight", a pesar de que suena como título de canción de Prince, nos remite a las épocas doradas del Joshua Tree, jugando con texturas que podrían ser de la canción "Red Hill Mining Town". Algo parecido sucede en "Fez (Being Born)" que Bono y compañía insistían en llamar experimental, aunque en verdad no lo sea tanto. "Stand Up Comedy" suena bastante popera y agradable; promete como siguiente sencillo, con un coro igual de repetible que el de la ya mencionada canción de las botas, pero mucho más afortunado.
El disco continúa en la misma línea, con canciones bastante buenas, y cierra de una manera tranquila con la rica "Cedars of Lebanon".
Entonces... ¿cuál es el problema? Precisamente eso: suena demasiado a discos anteriores. La fortuna es que suena a los mejores discos. Es como U2 demostrando que son buenos en lo que hicieron en sus discos más reconocidos. Aunque eso nos deja una garantía: el disco se deja escuchar y muestra la calidad que U2 tiene al pasar de las décadas. Aunque sea reciclándose como AC/DC.

Satisfaction: 86%


Recomendaciones:


-Es una buena compra. Eso que ni qué.
-Y es mejor si te olvidas de que existe "Get on Your Boots".
-A menos de que te haya gustado la canción anterior.

Sunday, March 08, 2009

Recomendación de la semana: Poco

La canción: "Call it Love".


Mi treintona interna rides again y me inclinó a comprarme la antología de Rock 101, y me encontré con esta rolita que se ha vuelto mi fascinación. Lo que se me hizo curioso fue que yo sentí haber escuchado esto por ahí en mi infancia perdida, pero nunca pensé que se tratara de esta banda: yo siempre supe que Poco era un grupo más bien seguidor de los pasos de Buffalo Springfield. Pero ya ven, los ochentas y el pop... por cierto, el video sí es ochenterísimo, con una colección de musas y musos del video, jeans altos y el peinadito del bajista... pero la rola vale la pena.


Y si no les parece, intenten despegármela.

Wednesday, March 04, 2009

Start Walking in My Shoes

Sólo una pequeña muestra de las cosas y casos de la vida.
Hoy mi profesor de seminario nos pidió, a unas amigas y a mí, que ayudáramos a calificar exámenes. Por un momento pensé que serían exámenes de alguna materia por ahí. Sin embargo, cuando me di cuenta que se trataba de calificar los exámenes de inglés de los aspirantes a mi carrera, en verdad sentí que había pasado demasiado tiempo. En verdad... ¿ya ha pasado tanta vida desde que estaba parada afuera de esa puerta de cristal, como los chicos de hoy que esperaban, nerviosos, saber si habían pasado el examen de inglés? ¿Desde que empecé este blog? No lo sé. Sólo sé que hoy me tocó estar del lado de los que generalmente son los malos. (Y vaya que lo fuimos: más de tres cuartos de los presentes simplemente no pasaron.) Qué cosas con esto de la rueda de la vida.

Sunday, March 01, 2009

Keane en el Domo de Co...lores

Mi papel de buena hermana me ha llevado a conciertos bastante diversos. Esta vez fue el turno de estos ingleses, así que jalé al Palacio de los Deportes.
La novedad fue la noticia de un abridor de última hora, Mike Sierra. Pero hablando de horas, llegué casi rayando la hora de inicio, por lo que cambié al abridor por un rato de tranquilidad en el stand de las Modelo Light, donde, por cierto, se encontraba René Franco y un grupito de cuates con cara de trabajar para alguna revista pero que tampoco sabían quién era Mike Sierra, quien resultó ser ex-miembro del grupo Los Veltons (respuesta que me dejó absolutamente igual).
Pero fue a las diez en punto cuando el escenario se llenó... sí, de color, con luces de neón rodeando a los instrumentos. También salieron los Keane usando ropa colorida y con su formación original alterada: un miembro más, para celebrar la introducción de la guitarra en su nuevo disco.
Aunque resultó que el que sabe tocar la guitarra es el vocalista, Tom Chaplin: y la toca bien, como se pudo apreciar en la rola inicial, "The Lovers are Losing". A ésta (tras palabras cariñosas en español, mismas que el vocalista nos estuvo dirigiendo toda la noche) le siguió la deliciosa "Everybody's Changing" y, del mismo disco Hopes and Fears, "Bend and Break".
"Again and Again" estuvo algo rebotadora, por lo que Tom Chaplin comenzó a hacer unas pausas para bajarse del escenario que a mí me gustaría especular que eran para pedirle a los roadies que manejaran la acústica (siempre habían tocado en el Auditorio Nacional, así que acostumbrarse al Domo del Bote debe de estar díficil). Sin embargo, el sonido en la siguiente canción, "A Bad Dream" (con todo y trabajo fílmico bastante interesante proyectado en la pantalla de fondo) fue maravilloso.
El humor se mantuvo con "This is the Last Time", y "Spiralling" nos hizo brincar gritando un WOO! colectivo. Tras escuchar esta rola en vivo, me atrevo a decir que es correcto (para enfado de quienes no están de acuerdo con el nuevo disco, Perfect Symmetry) que Keane hayan cambiado su dirección musical de extraños émulos de Coldplay con influencias tenues (pero demasiado tenues) de Ben Folds Five y la estén encarrilando a cierto sonido pop, como diría la Rolling Stone, medio a lo Thompson Twins.
Pero nno todo es el tecladito. Keane no tocan mal las acústicas... o quizá es Tom quien no lo hace, pues se plantó frente a nosotros con su guitarrita (tras avisar that "it's going to be just you and me") y nos regaló una muy padre versión de "Playing Along".
Una primicia: en otra sabrosa sesión acústica, Keane tocaron "Early Winter", una canción que, según nos contaron, estuvo pensada para que Gwen Stefani la cantara con ellos y se consigue en un EP. Reitero, muy sabrosa.
Después de "You Haven't Told Me Anything" (que contrastó con las orgánicas canciones anteriores por su sonidito de teclado casi Atari) y una rola que no reconocí no sólo por ignorante, sino porque los rebotes estuvieron extremos (el Palacio haciéndole honor a su apodo), se escuchó "You Won't See Me" y una canción "for the people who believe in peace": la excelente "Perfect Symmetry".
Los cimientos se cimbraron con, claro está, "Somewhere Only We Know", y si de emocionar a las fans se trataba, Tom Chaplin saltó hacia ellas en "Crystal Ball" (chicas de primera fila tan suertudas... porque sí las envidio).
Desaparición con promesa de encore, que mandó a la noche a su verdadero clímax: el camaleónico y hermoso cover de "Under Pressure", demostrando (sin necesidad de la canción "Better than This") que a los Keane sí les gusta David Bowie. La siguiente rola fue predecible pero no por eso menos disfrutable: "Is it Any Wonder?".
Parecía que todo estaba dicho, pero los Keane se tomaron su tiempo: se dejaron ovacionar a gusto (el Palacio, de nueva cuenta, no estaba lleno, pero el público no paró por aplausos), agradecieron a Mike Sierra y hasta recibieron regalos de las fans, como trapitos para el sudor que ellos regresaron una vez después de mancharlos con sus humores a las afortunadas, o lo único que el respetable les puede ofrecer, como varitas de neón, que el nuevo Keane se las quedó. Y anunciaron su última canción, también sencillo: "Bedshaped".
Un concierto alegre a pesar de las sentidas canciones de los álbumes debut de una banda con bastante calidad. Digamos que Keane nos dan ganas de esperar a lo que venga... cualidad que siempre le agradeceremos a una banda: que apele a nuestra capacidad de asombro, que nos sorprenda.