Monday, April 27, 2009

Porque la sociedad lo pide...

Que si los hospitales, los muertos, las vacunas, los doctores, los puercos, el encierro, la suspensión de clases y la paranoia... bueno, hasta me he encontrado con quien asegura que todo esto es una conspiración muy bien hecha del gobierno. Así que aquí está, para todos ustedes...

LA PLAYLIST DE LA INFLUENZA PORCINA

Sick Again - Led Zeppelin
Down With the Sickness - Disturbed
Sick Things - Alice Cooper
Catch My Disease - Ben Lee
It Kills - Stephen Malkmus
Touch Me, I'm Sick - Mudhoney
Smokers Outside the Hospital Doors - Editors
The Drugs Don't Work - The Verve
Dr. Feelgood - Mötley Crüe
Doctor Doctor - Robert Palmer
March of the Pigs - Nine Inch Nails
Locked Away - The Gathering
School's Out - Alice Cooper
I Think I'm Paranoid - Garbage
Infected - Bad Religion
Paranoid - Black Sabbath
Run to the Hills - Iron Maiden
I Believe I'm Fixin' to Die - Country Joe and the Fish
Paranoid Android - Radiohead
Run Like Hell - Pink Floyd
Sabotage - Beastie Boys
A Conspiracy - The Black Crowes
Something in the Air - Thunderclap Newman
Te hacen falta vitaminas - Soda Stereo
Remedy - The Black Crowes
Heal Me, I'm Heartsick - No Vacancy
Bad Medicine - Bon Jovi
The Final Countdown - Europe


Y ya en estas...

It's the End of the World as We Know It (And I Feel Fine) - REM

Enjoy. Please.

Thursday, April 23, 2009

Esa cultura en México...

Y quieren que leamos, o que escribamos...

Sunday, April 19, 2009

Recomendación de la semana: Susan Boyle

Empezó siendo una recomendación del señor Housecat y ahora es super famosa... así que esto va para quienes aún no la hayan visto... pero sobre todo, para que disfruten tanto como yo el momento en el que los jueces tienen que quitar su cara de burla y tragarse sus palabras. In your face, Simon Cowell!!

Sunday, April 12, 2009

Recomendación de la semana: Big Audio Dynamite

La canción: "V. Thirteen".


Sólo para avisar que, después del fracaso de mi anterior conteo (creo que sólo el señor Housecat lo leyó completo) estoy de vuelta con mis recomendaciones. "Sodom and Gomorrah, let the DJ play!" Bueno, si es que el YouTube me deja... ya saben, click en la pantalla negra para ver el video.

Friday, April 03, 2009

So... my records are in autobiographical order (an attempt)

Lo prometido (o lo amenazado) es deuda. Como diría John Cusack en la High Fidelity de nuestro ya conocido Nick Hornby: ¿acaso escucho música pop porque soy miserable, o soy miserable porque escucho música pop? Did the captain of the Titanic cry? OK, esta última pregunta ya no es Hornby, sino los New Radicals, mientras yo pienso que la frase literaria funciona de las dos maneras: uno escucha música porque es miserable, o feliz, o lo que sea, y la escucha y revive ese sentimiento (bueno, si es que la canción te importa).Así que aquí están, las dudosas 100 canciones que han hecho profunda en mi vida, recordando el pasado lo mejor que puedo. No se las voy a lanzar así nomás, tampoco: he decidido dividirlas en secciones, pues no todo en la vida es vida, y no somos perfectos. Cinco secciones con supuestas veinte canciones cada una para que... bueno, no sé si me logren entender, pero quizá sí sacarán, cuando menos, tres cosas en claro:


1. Me gustan los conteos.
2. Mis gustos musicales sí son muy dudosos; también conmigo el número 100 generalmente es igual de dudoso o no existe.
3. Soy re fans del Bon Jovi (pronúnciese enfatizando el fonema de la jota).

Pero me dejo de preámbulos y me lanzo al ruedo...

Primera sección: Vida.
Porque nadie sabe bien lo que es, ni cómo hacerle para vivirla. Des’ree intentó definirla con su rola de “You Gotta Be”, cantando: “You gotta be bad, you gotta be bold...”. Las parodias no se hicieron esperar, con una nueva versión que aseguraba: “And you gotta be a part-time ninja!”. And I agree with that! Por eso, aquí van las canciones que más o menos me han ayudado a aprender como funciona el asunto...

1. Bob Dylan, “Like a Rolling Stone”. Porque Bruce Springsteen tenía toda la razón cuando dijo que esta canción abría de una patada la puerta de tu mente. Nadie ha logrado entenderle del todo, pero lo importante son las emociones que evoca, la crudeza de la voz. Se merece todas las alabanzas que alguien pueda dirigirle.

2. Pulp, “Disco 2000”. Sí, ya sé que es la rola comercial de Jarvis Cocker y compañía y lo que quieran, pero no sólo soy adicta a ella (es mi tono de celular desde hace años), también me ha enseñado una lección importante; que la vida no funciona como tú quieras. La narración trágica de un amor frustrado que provenía desde la niñez es una prueba de que nadie respetará nuestros planes, sin importar qué tan bien los hagamos. Algo difícil de sobrellevar... pero para eso existe esta canción. La ironía de Cocker deja que soltemos una sonrisa agridulce. (Y, muchas veces he pensado, si se me hace lo de irme al extranjero, quizá esté adorando a Dios en tierra de europeos como “Common People”... pero esa será otra historia –que definitivamente espero contar-.)

3. Pearl Jam, “Given to Fly”. Les diré una cosa: yo no sólo disfrutaba esta canción; se podría decir que yo creía en ella. Me tomé la fábula de Eddie Vedder y compañía casi casi como parte de algún texto sagrado. Aún me conmueve llegar al final, donde Vedder muestra una imagen logradísima: “A human being who was given to fly”. ¿Quién necesita historias de salvación cuando todo está contado aquí? Por cierto, el Yield¸ como disco, se merece una segunda oportunidad.

4-7. Alanis Morissette, “Perfect”, “Hands Clean”, “You Learn” y “Thank U”. Sí, sí, ya sé que me va a caer el estigma de fan from hell, pero es que… ¿qué esperaban? Yo aprendí muchas cosas gracias a mi estimada Alanis, cuando recibí el Jagged Little Pill de regalo por mis trece años. Y la primera canción que me llamó la atención fue precisamente la mencionada “Perfect”, pues trataba algo más cercano a mí en ese momento: las relaciones familiares, lo que los padres esperan de los hijos... ¡y que no estaba mal decir lo que una pensaba! Aunque fuera en la soledad de su recámara. Ya unos años más tarde, “Hands Clean”, mas que enseñarme algo, me dio la sospecha de que Alanis preveía mi vida antes de que yo siquiera me la imaginara... (¿o fue "Maggie May", de Rod Stewart?) pero, qué más da, si todo en la vida es aprendizaje. “You live, you learn”. Y al final, el agradecimiento universal, tanto para lo bueno como para lo malo: “Thank you nothingness, thank you clarity”. Y gracias a ella...

8. Miguel Mateos, “Cuando seas grande”. Díganme más insultos, pues... pero nada más claro. Dicen mis padres que era mi canción favorita cuando tenía como cuatro años, que eso de ser grande estaba muy lejos... pero créanme que la canción cala ya cuando uno crece. “¿Nene nene qué vas a ser cuando seas grande?” Y uno grita: FUCK! ¡NO SÉ! Más cuando a una se le viene a la mente el siguiente verso: “Soy el sueño de mamá y papá”. Y, ahora que lo pienso, no sé qué hayan pensado mis padres al escuchar lo siguiente: “Estrella del rock n’ roll, presidente de la nación...” y que vean que elegí una profesión más cercana a la primera que a la segunda. Favor de escuchar, si eres chica, junto con “Girl, You’ll Be a Woman Soon”, pero la versión de Urge Overkill, que de paso es la de Pulp Fiction, para maximizar el efecto.

9. The Cranberries, “Free to Decide”. Aunque para esa duda está esta rola. “And I’m not so suicidal after all!”.

10. Aerosmith, “Dream On”. Reflexiones sobre la vida que se va, la edad, el futuro. Por eso, Steven Tyler aquí me dio uno de los consejos más valiosos para la vida: “Dream on, dream until your dream comes true”. La primera de tres. Escúchese junto con “Dreams”... la de Van Halen.

11. Poison, “Stand”. Con estos consejeros... ¡pero me vale! Sé que lo saben. “Stand for what you believe”.

12. Journey, “Don’t Stop Believin’”. La última del trío, extremadamente coreable, con la maravillosa voz de Steve Perry… ¡no tengo más que desear! “Hold on to that feelin’ yeah!”

13. Tom Petty, “I Won’t Back Down”. Porque pues sí, hay momentos en los cuales no importa cuántas canciones para sentirte bien tengas, pero la vida se te pone loca y te dan ganas de ir a esconderte detrás de las faldas de mami. Pero... ¿qué pasa cuando ni siquiera mamá puede protegerte? Esta canción me enseñó qué se debe de hacer: una, aunque no tenga, se aprieta uno y luego el otro y sigue adelante por gacho que se vea el camino. Para escucharse junto con “Hold Your Head Up” de Argent si se necesita un empujoncito extra.

14. Bruce Springsteen, “Thunder Road”. No les miento: ésta fue influencia de Nick Hornby. Sin embargo, contempla una posibilidad maravillosa: la huida para vencer. “Algún día, tomaremos trenes que se van”. (Antoine Blondin). O un convertible, con el cabello volando por el viento. Para llegar a un lugar que sea mejor que el horror en el que vivimos. Porque todos hemos sentido esa inquietud. Escuchar junto con “Prófugos”, de Soda Stereo (y, de paso, ya me aventé las tres canciones leit motiv de mi ex banda, The Brandywines).

15. David Bowie, “Heroes”. We may never be so, yet...

16. The Who, “We Won’t Get Fooled Again”. Si tuve clases de historia, ¿por qué no clases de política? Pues no necesité más que esta canción y su cínico verso final para darme cuenta de todo: “Meet the new boss, same as the old boss”. En fin, que esto no pinta nada bien: por eso ni confío ni opino. No necesito más que la voz de Roger Daltrey y el magnífico solo de Pete Townshend para recordar que, al menos ahí, no está la verdad. “Pick up my guitar and play”? Sí, eso suena como una buena idea.

17. Muddy Waters, “Mannish Boy”. Que si de gente sabia hablamos, no hay nada como un blues. Quizá no sepas bien a bien de qué habla el blues, pero algo te dejan en claro: todos los blueseros siempre sabrán más que tú. Es algo que uno tiene que tener presente en la vida. Te da humildad.

18. Meredith Brooks, “Bitch”. Ella no será Alanis, pero es la perfecta justificadora de los wild mood swings, esquizofrenia y diferentes personalidades. Ella ayudó a guiarme por las diferentes personas que viven en mí (incluyendo a mi ya célebre treintona interna) y, sobre todo, que BITCH IS NOT A BAD THING!

19. Silverchair, “Freak”. Pero no hay nada que describa mis importantísimos años (ay, sí) de secundaria como esta canción. Una etiqueta que me marcó de por vida. Al principio, la miraba con cierto recelo y me sentía un poco mal, para después cantar con todo el orgullo posible: “Body and soul, I’m a freak!” Purititito grunge adolescente. Escucharse junto con “Teenage Dirtbag” de Wheatus para lograr el efecto de bullying deseado (y para pasar, una vez terminando, a “The Number of the Beast” de Iron Maiden, haciéndole honor a las lyrics).

20. INXS, “Everything”. “Trust, like the air we breathe. Live, we gotta lose some sleep. The way you see the world!” Una banda pop bastante dejada, con esta rolota que merece justicia. Al menos, en mi vida personal la tiene. Enough said.


Segunda sección: Amor.
¡Claro que sí! De lo que más se escribe es del amor, luego de la muerte, y luego de las moscas. Así que, ¿por qué dejar pasar esta oportunidad? Quieran o no quieran, como diría Wet Wet Wet, “Love is All Around”. Y hay muchas canciones sobre el tema.

1. Guns n’ Roses, “Sweet Child O’ Mine”. Supongo que ya se la esperaban. He estado enamorada de esta rola desde mi pubertad, cuando, extrañada por el bueno, pero insuficiente cover de Sheryl Crow, me fui a la versión original. Desde ese momento decidí que no había canción de amor más hermosa que esa. Qué tan bueno estará el fan from hell-ismo que desde mis trece años decidí que el hombre que me la dedicara sería el hombre de mi vida. And it happened, seven years later. And Pulp came over and reminded me how does life work. Al menos, la “Sweet Child” siempre estará ahí para mí…

2-3. The Cure, “Just Like Heaven” y “Pictures of You”. La primera, la idealización Romántica del imposible. La amada (o el amado) que sólo se queda en los sueños, (“You’re just like a dream!”) pero que es la fuerza inspiradora, tan hermosa/o como el cielo. El que nos pone histéricos como en “Hysteria” de Def Leppard, o nos pone a cantar “Hungry eyes, one look at you and I can´t disguise” (Eric Carmen, “Hungry Eyes”) o “I just freeze, every time you see through me...” (Icehouse, “Electric Blue”). But I digress, with a pair of eyes! Porque luego sigue la tristeza de la intangibilidad: no hay nada más que las fotografías, que es lo que se tiene que destruir ante la imposibilidad del amor. “I’ve been living so long with my pictures of you that I almost believe that the pictures are all I can feel.” James Blunt, por criticado que sea, mostró lo imposible de forma directa: “I will never be with you”. Triste vida esta.... Pueden quitarse un poco la tristeza escuchando la historia adolescente (pero feliz) de Tal Bachman, “She’s so High”.

4. Nick Cave, “The Ship Song”. Pero para eso está la poesía. “We make a little history baby, every time you come around”. El amor en un acto profundamente poético, la separación final. Ya hasta la recomendé, porque, como diría el dicho vulgar: la primera vez que la escuché, se me cayeron los calzones de la emoción. Ya mejor ni les cuento nada: háganse un favor y bajen la versión con Eddie Vedder, PJ Harvey y la bendita Johnnette Napolitano de Concrete Blonde... con esto ya van dos veces que recomiendo la rola.

5. Bruce Springsteen, “Secret Garden”. Y si a motivos poéticos le seguimos, no hay nada como esta canción de Bruce Springsteen que recoge el motivo de la mujer como un jardín, que, si recuerdo bien, es isabelino. Y no, el jardín no es lo que se imaginan. Eso sería ponerlo simple. El jardín va más allá. And Bruce knows we girls know.

6. The Lightning Seeds, “Pure”. Imágenes de belleza infinita, pero posible, giran alrededor de esta canción que habla, simplemente, de un amor bello y bastante puro en todo el sentido de la palabra: “Now you’re crying in your sleep/ I wish you’d never learned to weep”, o “Fresh and deep as oceans new”. Maravillosa, divina. “Don’t sell the dreams you should be keeping pure and simple every time”. Do we need more for happiness?

7. Garbage, “#1 Crush”. Porque aquí es cuando el amor se pone patético, en todos los sentidos de la palabra. “I would die for you... I would twist a knife and bleed my aching heart”. Sonará gory, pero es el ejemplo de las promesas imposibles que los enamoramientos enloquecidos provocan… aunque claro, si quieren, pueden ponerse Bon Jovi como yo y cantar versos como “I wanna lay you down in a bed of roses, and tonight I sleep on a bed of nails...” o “Baby I want you, like the roses want the rain, you know I need you, like the poet needs the pain...” o, mejor aún: “If I have to beg, I’ll beg, just don’t walk away!!” ¿Verdad que uno se atreve a todo? Pero la rola de Garbage funciona mejor. Sólo pa que vean que no escatimo en cursilería.

8. Elliott Smith, “Twilight”. Porque esta es para cuando te dicen que no, sea cual sea la excusa, y, ay, demonios, una siente como si Agustín Carstens en stilettos se hubiera parado sobre el dedo pequeño del pie, y lo hubiera hecho pedazos... y lo peor de todo es que esa sensación en el pecho, bueno, ya se imaginarán. Y Elliott Smith transmite ese sentir de una manera incomparable. Si uno escucha esta canción y no llora, cuando menos se va a escuchar “Hope There’s Someone” de Antony and the Johnsons, y ahí sí chilla porque chilla... o se enoja y pone “Why Can’t This Be Love?” de Van Halen.

9. Bon Jovi, “Something for the Pain”. Y esto es cuando ya dizque andas de cínico por ahí, a pesar del marcado sufrimiento de esta frase: “I oponed up my heart and all I did was bleed”. El tono festivo de la rola parece luchar contra semejante afirmación; pero, después de todo, Bon Jovi le pide a una interpelada (no es albur) invisible: “Give me something for the pain, give me something for the blues!” Porque por cínico que sea uno, vuelve a caer. Parecidas, pero más sentimentales, son “Holehearted” de Extreme y “Heal Me, I’m Heartsick” de la banda ficticia No Vacancy.

10. Survivor, “I Can’t Hold Back”. I was going to say this one works out when you’re feeling bold and brave, but I guess the correct word is DRUNK! By the way, it’s still a corny love song. Just in case you were wondering.

11. Reef, “Resignation”. Directa del soundtrack de Great Expectations, el título lo dice todo. “Well I’ve been around the world, and I ain’t seen nothing like you”. Quien no se haya sentido así, que arroje el primer comment criticándome.

12. Journey, “Faithfully”. Y esta va para todas las que hemos caído por un music man. Si quieren sentir el efecto opuesto a esta promesa amorosa, escúchenla junto con la rola “Superstar”, ya sea la original de The Carpenters o el coversote de Sonic Youth.

13. Bonnie Raitt, “I Can’t Make You Love Me”. Por si no habían tenido suficientes canciones arrastradas… esta es la reina de todas. Es un prácticamente méndigo “¡Hazme el favor, que a ti nada te cuesta y para mí significaría mucho!”. Claro que la Raitt lo canta mejor. Pero la imposibilidad y la frustración calan. ¿Parecida? “Lay Your Body Down” de Poison. Misma temática, igual de sentida, pero nunca tan bella.

14. Gin Blossoms, “Till I hear it from you”. Ya sé que esta a lo mejor no estaría en este conteo si no fuera porque redescubrí a este grupo. Pero no es número perdido, pues estamos hablando de una canción pop excelente, y de una rola que marca la confianza y prácticamente el acto de fe en la persona amada: “As far as I know nothing’s wrong, till I hear it from you”. Poperos, háganse un favor y escúchenla, those fine nineties...

15. Janis Joplin, “Me and Bobby McGee”. Esos ayeres que se fueron, y que nos dejaron nada, mas que los recuerdos. Una quisiera que volvieran. “Freedom’s just another word for nothing left to lose.” Gran frase para la vida, gran canción, número uno póstumo de la Joplin, quien nos acuchilla cuando su voz llora esta balada. Una maravilla.

16. Sting, “If I Ever Lose My Faith in You”. Del que yo considero su mejor disco, el Ten Summoner’s Tales, una belleza para los descreídos. Do you need something to believe in? Believe in love. Believe in the special someone. Keep the faith! En fin, que le hagan caso al título. Y de paso échense la rola. Vale la pena.

17. Goo Goo Dolls, “Slide”. Sí, ya sé que tengo un crush traicionero en John Rzeznik, pero esta canción, que en lo personal se me hace más bella que la conocidísima “Iris”, tiene uno de los símiles más tiernos de la historia musical: “May out your arms around me, what you feel is what you are, what you are is beautiful”. Y todavía se avienta la propuesta: “Do you wanna get married, or run away?” Respuesta: AS YOU LIKE IT! (Shakespeare dixit).

18. Tom Petty, “Free Fallin’”. Ok, it’s time for me to confess it (if you hadn’t thought about it): I’m a good girl. Even more than Jenny Aniston in her good days. In fact, I’m almost straight edge (almost, because I drink). I guess my nerd past never helped me become a bad girl. So, this song, the first one I listened to that was directed to a “good girl” (in fact, it seems to be directed to a proverbial good American girl, a girl that’s so much better than me) made me feel there was a song for me. And the version that is sung with Tom Petty and Axl Rose, reminds me: “bad boys are standing in the shadows, the good girls are home with broken hearts.”

19. Tesla, “Love Song”. “So you think that is over?” Pues esta oda a lo que suena al amor universal y a nunca perder la esperanza llega para salvar a los descorazonados. Será una rock ballad cualquiera, me dirán, pero la repetición del “Love will find a way” clama por un final feliz. Los finales tristes son realistas, pero los felices son deseables, dice el crítico literario Northrop Frye. Deseemos una vez más, con esta rolita.

20. Led Zeppelín, “Thank You”. La mayor declaración de amor que yo nunca haya escuchado. Quizá la única candidata para reemplazar a la balada de Guns. Y de una banda incomparable. ¿Qué más se puede pedir? Quizá “Never Tear Us Apart”, de INXS, con su Michael Hutchence mitad terrestre y mitad etéreo, como lo juzga la Rolling Stone, pero aún así... this song is pure gold. Y me callo, porque ya no puedo decir más.


Tercera sección: Bad sensations
Ya lo dijeron: la tierra, este valle de lágrimas... que saben más sabrosas con una buena rola al lado. Saquen los Kleenex, que aquí viene esta sección.

1. Travis, “Why Does It Always Rain On Me?” Quien no se haya sentido así nunca… simplemente, no vive. Más específica para mí, la canción sería “Hard Luck Woman” de Kiss.

2. Steel Dragon, “We All Die Young”. Otra banda ficticia que hace su aparición en mi conteo, pero es que creo que esta es una de las verdades más grandes que yo nunca haya escuchado. Siempre que alguien tenga algo que hacer con su vida, sin importar la edad, muere joven, deseando haber tenido más tiempo para aprovechar. Y yo nunca lo había sentido tanto, hasta el año pasado, que lidié con la enfermedad de mi madre. Salud por la banda de la película Rockstar.

3-4. Radiohead, “High and Dry” y “Fake Plastic Trees”. Como pueden ver, mi disco favorito sí es el The Bends... y ya sé, a lo mejor piensan que éstas son las canciones más comerciales del disco. Pues como digan, expertos. Pero es que ellas fueron las primeras canciones que podría decir que me marcaron por parte de Thom Yorke y compañía. Incluso más que “Creep”. Siempre se me hizo que había una nota mucho más elevada (y bella) de dolor en “...Trees”, y, de “High...”, más que la letra casi-emo, tengo una relación de amor con el solo de Jonny Greenwood, que no será la gran cosa, pero yo lo siento triunfalmente evocador de sentimientos muy profundos. Dolor sabroso, nada más.

5. Nirvana, “Lithium”. Como adolescente con teenage angst, obviamente soy dueña de mi copia del Nevermind... y de muchos kilos de mercancía extra de Nirvana. Y, al contrario de lo que los conteos de canciones dictan, me fui por esta rola, quizá porque en verdad no entiendo a “Smells Like Teen Spirit”. Pero es que versos prácticamente desesperados (“I’m so happy, ‘cause today I found my friends, they’re in my head”) y las emociones que sonaban tan contradictorias (“I like you, I’m not gonna crack... I kill you, I’m not gonna crack”) se me hacían lo más adecuado para mi alma enloquecida de esa entonces. ¡Y ni hablar de los gritos salvajes! Expresivos, no hay más. Quizá por eso, la primera vez que escuché “Heart Shaped Box” (a los tiernos seis años) me dio tanto miedo. Ahí había algo oscuro que no podía ser explicado. Y ahora me he dado cuenta que es algo que no se explica.

6. Pearl Jam, “Black”. Quien no ha sentido el desgarramiento en la voz de Eddie Vedder, quien no haya sentido la tristeza de esta canción... no, de veras, eso es no tener alma.

7. Counting Crows, “Round Here”. De su discazo August and Everything After, se me hacía que no había lugar más triste que el que Adam Duritz y compañía describían en esta canción. Luego me di cuenta de que se parecía algo a donde vivimos. Eso me entristeció más.

8. Bon Jovi, “These Days”. En mi prepa, no había mayor verdad para mí que “No one wants to be themselves these days, still there’s nothing to hold onto but these days”. Y, no sé si sea mérito de la rola (o de mi fanatismo) pero siento que el “it’s a graceless age/there ain’t nobody left for us these days” es una frase vigente.

9. Pink Floyd, “Comfortably Numb”. Quizá sea una manera extraña de ver la canción, pero siempre se me ha hecho que es una experiencia muy cercana a la muerte, con flashbacks y todo (“When I was a child I had a fleeting glimpse/out of the corner of my eye...), la agonía (“your lips move, but I can’t hear what you’re saying), la desesperación (“This is not how I am!”) para terminar en la oscuridad misteriosa y cómoda (“I have become comfortably numb”). Mis respetos para los Floyd.

10-11. Hole, “Malibu” y “Miss World”. La primera, porque aunque todo parecía indicar que ella es la responsable de la muerte del señor Cobain, esta elegía tiene muchos méritos, de veras. Hasta se me hacía sincera la emoción en la voz de la Love, imagínense. La segunda.. Bueno, para la ya conocida por ustedes teenage angst, de veras que estaba buena. Muchas veces siento que, for the sake of theatrality, debería pararme con una banda alrededor del pecho y una “Styrofoam crown” (eso se lo robé a “These Days”) y lanzar el alarido de: “I’m Miss World, somebody kill me!!!”

12. The Devlins, “Someone to Talk To”. Mucho se habla de la soledad, pero yo no la siento tan marcada como en esta canción. El simple hecho de que la voz diga, con un tono de frustración: “It took me so long,/to find myself/someone to talk to...”. La comunión, una vez más, de los poetas Románticos, imposible. ¡Merece una escuchada!

13. Oasis, “Champagne Supernova”. Ésta, si quieren, ya un poco más pedestre, personal... pero yo creo que es una de las canciones más sabias que yo haya escuchado. Desde el triste, pero realista “how many special people change?” al evocador y solitario “Where were you while we were getting high?”. ¡Ay, recuerdos! Luego, la música, exquisita… no, de veras que una obra maestra. Y tengo una versión tocada por la Filarmónica de Londres que se escucha de poca madre. Mis respetos para los Gallagher.

14. The Verve Pipe, “The Freshmen”. Canción con historia que simplemente me dejó en claro algo: cagarla duele. Gachísimo.

15. Everclear, “Wonderful”. La tristeza vista desde los ojos de un niño. Ni siquiera un púber: un niño. Muchas veces pensé que si hubiera tenido una canción así para acompañarme en las discusiones familiares, la vida hubiera sido más fácil. Y la profundidad psicológica que le echa el vocalista, Art Alexakis, es casi perfecta. De veras que los Everclear están bastante menospreciados.

16. Bob Dylan, “Positively 4th Street”. ¡Pura visceralidad! Gritos, reclamos, sin pelos en la lengua. Y aún así rolota. Quizá sólo se pueda comparar en fuerza (pero no en el tacto que aún así tiene su agresividad) la condena de Archive, “Fuck You”.

17. Silverchair, “Ana’s Song”. Para añadirle a mis achaques secundarianos, en esa belle époque de mi vida también tuve inicios de anorexia (potencializados por mi gastritis, que se estaba gestando). Y pues entre el estómago y la teenage angst (again) me refugié en el disco Neon Ballroom, de esta banda que en esa entonces era mi favorita. Ahí estaba esta rola. Y creánme, es una gran canción sobre el padecimiento de la anorexia, cruda, poética, sin concesiones. La verdad, un grupo que tuvo muy buenos logros a pesar de que ya ha desaparecido de la escena internacional (en Australia sigue ganando premios).

18. The Black Crowes, “She Talks to Angels”. Digo, con todo lo que les he contado, supongo que sólo les resta pedirles que escuchen la rola... ya no se sorprenderán si les digo que yo estaba 100% identificada con la “she” del título (y de ahí mi amor por esta banda).

19. 4 Non Blondes, “What’s Up?” Y seguimos dudando de mi edad... “I feel a little peculiar”. Supongo que a los 25 años, la cifra que menciona esta canción, la seguiré cantando... ¡mi primera canción de rock!

20. Blind Melon, “No Rain”. Y mi segunda canción de rock... personalmente, me gusta más que la primera, más sentida, más bella. Les daría una explicación, pero mejor vean el video, y piensen que yo de pequeña me parecía a la niña abeja. Ahí se resuelven muchas cosas.


Cuarta sección: Alegría.
Y el contrario, que no todo es sufrir... so, let’s play them for the good old days...

1. Sigur Ros, “Hoppipolla”. Por obviedad, no entiendo una palabra de lo que sea que hablen estos islandeses, mas esta canción siempre se me ha figurado a una felicidad demasiado profunda; quizá incluso ayuda que yo no entienda nada porque esta felicidad, que ha llegado después de muchas tribulaciones y sufrimiento, no puede ser expresada con palabras. Ahora sólo falta que la canción sea muy triste y yo la esté cagando, pero por lo pronto, la nombro una de las cosas más hermosas, felices e incluso melancólicas que nunca haya escuchado.

2. Bryan Adams, “Summer of 69”. ¿A poco ustedes nunca han volteado hacia su pasado y han dicho “those were the best days of my life”? ¿O al menos los mejores minutos? ¿O segundos? ¿O eso sólo lo digo yo por vieja?

3. Roxette, “June Afternoon”. Y si de vejeces y recuerdos se trata, pues qué tal ésta; aquí, los suecos pintan una tarde idílica de mi niñez, en el parque, que puede repetirse (la llaman “deja-vu”), pero que al mismo tiempo, tiene un dejo de imposibilidad (“all my life I have waited for this afternoon”). No me la pongan en un día sensible, que soy capaz de chillar. Ah, y hay cultura en la rolita: un fondo dice “Here comes the sun”, referencia inmediata a los grandes de Liverpool, y un verso reza: “Get your green, green tambourine” como la excelente canción de The Lemon Pipers. Vale la pena el flashback.

4. The Beatles, “Baby You’re a Rich Man”. Pues de una vez que los mencioné... yo creo que ésta es la canción que canto con más felicidad, pues aunque suena absurda, es como un recordatorio de lo divertido de la vida, y de algunas riquezas de las que no nos acordamos... “because we keep them on a big brown bag inside a zoo, what a thing to do!”

5. James, “Bubbles”. La estrella del ultimo disco de James, un canto a la vida y a estar vivo. No necesitamos más que el catártico final: “I’m alive!!”

6. Joan Manuel Serrat, “Hoy puede ser un gran día”. Puritito feelgood para empezar la mañana.

7. Mick Jagger & Bono, “Joy”. Jump for joy! Es una buena idea. Tan satisfecha como, de ese mismo disco del señor Jagger, Goddess in the Doorway, “God Gave Me Everything I Want”.

8. Jon Bon Jovi, “Midnight in Chelsea”. Que Jon solito no es lo mismo que con su banda… pero en fin. Esta canción representa una noche ideal en el barrio de Chelsea (que creo que no es el de Inglaterra, pero no estoy muy segura). Pero chequen nomás: “No one’s asking me for favors, no one’s looking for a savior, they’re too busy saving me... I’m the man I wanna be!” ¿Qué no muchas veces deseamos eso? De veras que esta rolita está como para ponerse una chela al lado y disfrutar de ser quienes somos... (por cierto, este video fue el culpable de que yo me enamorara de Jon Bon Jovi a mis tiernos diez años...).

9. REM, “Shiny Happy People”. Del disco que trae “Losing My Religion”, Out of Time (y uno de los primeros cds que se compraron mis padres) viene ésta, simplemente una celebración a la felicidad y casi casi un “¡Agárrense de las manos!”. Un día que me agarró el humor grunge, y que yo no estaba de humor para pensar en una canción feliz, alguien me dijo: “¡No manches! ¿Y “Shiny Happy People”? Y tenía razón.

10. Love & Rockets, “So Alive”. Porque hay veces que ciertos acontecimientos te hacen sentir bien. “I feel like I’m on top again baby, and it’s got everything to do with you.” Ya ustedes buscarán sus razones para sentirse “on top again”…

11. Queen, “Heaven for Everyone”. Ya sé que no estoy hablando de los campeones en su mejor época, pero esta canción, casi una plegaria, resulta simplemente maravillosa. Y eso que si recuerdo bien, no es de Freddie Mercury, sino de Roger Taylor; mas siempre es Freddie quien le da ese toque tan particular y tan mágico, implorando quizá idealismos, pero, ¿por qué no? This could be heaven for everyone...

12. Savage Garden, “Affirmation”. Uno de mis primeros grupos favoritos (tan fan era, que me gané una entrevista con el vocal, Darren Hayes, cuando en Telehit aún hacían buenos concursos, y el primer disco que me compré con mi propio dinero fue su debut) y una canción que simplemente nos da la filosofía de estos australianos sobre la vida, lo que creen. Irremediablemente optimista.

13. Sugarbomb, “Hello”. Más bien medio canción de amor, pero con matices muy alegres, habla de ver a la persona amada en la puerta, pero en vez de tirarse al melodrama, el grupo se deja ir con un amable “Hello, hello/won’t you come right in?” De ahí una se queda con la confianza de que las cosas van a salir no sólo bien, sino a pedir de boca...

14. Swirl 360, “Hey Now Now”. “’Cause it’s not really that complicated!” Ah, pura felicidad pre-púber. Sólo comparable con el “Mmmbop” de Hanson.

15. INXS, “Disappear”. Porque con este mundo tan feo, no hay nada como una sensación de felicidad tan grande que ayude a que se te vaya de la mente. “You’re so fine, lose my mind, and the world seems disappear, all our troubles, all our fears...”. Y entonces todo es hermoso…

16. Backstreet Boys, “Everybody”. ¡BAILEMOS! Jajaja. Sé que algunos de ustedes querrán matarme, pero no podía dejar de lado al primer grupo del cual mis papás me regalaron los discos (qué pinche gastote les obligué a hacer). Nimodo. Hicieron mis segundas descargas hormonales muy felices (recuerden que las primeras fueron culpa del señor Bon Jovi) así que seamos felices con éste, uno de sus grandes éxitos.

17. Seatrain, “Gramercy”. Y con ésta voy a quedar como hippie, pero no se me ha ocurrido versión más bucólica (hasta pastoral) de la felicidad y la libertad. Con California de excusa. Pa que no digan que los hippies no tienen cosas buenas.

18. Yes, “I’ve Seen All Good People”. Supongo que ésta, más tiene que ver con cuántas veces he visto Almost Famous, pero aparece como soundtrack recurrente en mi cerebro (últimamente, claro). Y su letra algo Lewis Carroll, la voz maravillosa de Jon Anderson... se merece la felicidad.

19. Rolling Stones, “She’s a Rainbow”. Cuánto me gustará, que me compré una playera sólo porque tenía parte de la letra... transmite esa imagen, de por sí asociada a la felicidad ya desde la Biblia, del arcoiris, junto con un uso de los colores muy dulce y femenino (incluso las teles que la usaron para sus comerciales, algo que no me gustó mucho, usaron conejitos felices). Por si necesitan felicidad extra: los arreglos de esta canción los hizo John Paul Jones. Sí, el de Led Zeppelín. ¿Necesitan más?

20. Lou Gramm, “Midnight Blue”. “Life is simple son, it’s either cherry red, or midnight blue”. Desde el principio, el ex-vocalista de Foreigner nos da una imagen de esperanza: “Ain’t got no regrets…” hasta que se acaba la primera estrofa: “Now I know my way”. Si no les laten mucho los ochenta, quizá no la escucharán, pero con que se les quede el feeling, y sonrían ante estos versos....


Quinta sección: Rock y poiesis.
Que si el rock es poesía, que si no... bueno, mucha gente los intenta separar. Sin embargo, supongo que yo, por mi carrera y mis gustos, no puedo. Aquí les va una celebración al rock y a la poesía que crea, o a su simplicidad y ganas de brincar y gritar...

1. Hedwig and the Angry Inch, “Midnight Radio”. Será una banda ficticia, pero esa canción dejó una huella demasiado profunda en mí. ¿La culpable? Vean el blog Earthly Delights. Una rola que empieza lenta, para llegar a un coro que juega con imágenes netamente poéticas: “And you’re spinning like a ’45 ballerina”, se sigue en un bridge que es un tributo a las grandes heroínas del rock: “This goes out to Patti, Nina, Yoko, Aretha...” para aún tomar el grito rebelde del rock: “All you misfits, and you losers/well you know you’re rock n’ rollers/spinning to your rock n’ roll!”. De ahí, el catártico final: “Lift up your hands!”. Excelsa. Échenle una escuchada y una vista a la película. NO REGRETS GUARANTEED.

2. Led Zeppelin, “Going to California”. Del cuarto disco, sí, el de “Stairway…” sale esta belleza que a veces queda un poco sepultada bajo el peso de sus compañeras. Una baladita acústica, que, también tomando como excusa a California (que, quieran o no, en los sesenta consiguió status de mito) narra la búsqueda de Robert Plant por una mujer medio hippie (“love in her eyes and flowers in her hair”) con el poder de la música (“she plays guitar, and cries, and sings”), pero firmemente imposible (“a woman who’s never never been born”). No dudaría en llamarla mi canción favorita de Led, junto con “Tangerine”. Soberbia.

3. James, “She’s a Star”. Creo que ya lo he dicho antes, pero esta canción la adopté prácticamente como propia. No digo más. La vuelvo a dejar de tarea, para quien no la conozca...

4. Joaquín Sabina, “El rocanrol de los idiotas”. Bueno, pa qué decir que no, si Sabina es casi poeta completo... y esta rola, con sus juegos de contradicciones y la escena magnífica de la pareja bailando rocanrol en la lluvia, le da a la palabra “idiota” una connotación mucho más de cumplido que de ofensa. Idiot savant? Quizá no del todo, pero parecido...

5. Foreigner, “Juke Box Hero”. American rockstar dream! El niño que no puede conseguir boletos para un concierto, mas se inspira por la guitarra de sus ídolos y empieza a tocar guitarra él también, crece y se vuelve un ídolo musical. Llámenme cursi, ingenua, como quieran, pero fue esta rola la que me inspiró a tocar guitarra (quizá nunca seré excelentísima, pero se hace lo que se puede). Si necesitan inspiración extra, agarren “Rockstar” de Everclear, y que se oiga: “I wanna be a rockstar!”

6. Bad Company, “Shooting Star”. Para seguir con el rock n’ roll dream (dirían AC/DC, quienes ya van a salir), la historia de otro rockero ficticio, quien es definido como una shooting star. ¡Cómo me gusta, que cuando juego Rock Band con los primos, saben que nadie debe cantar esa rola (y las de Alanis) mas que yo! Escúchenla. Quizá les dé una idea de por qué Paul Rodgers terminó en Queen.

7. AC/DC, “It’s a Long Way to the Top (If You Wanna Rock n’ Roll)”. Lo prometido es deuda. Que se les quede la rola, que esta ley no sólo se aplica para el rock...

8. Rolling Stones, “It’s Only Rock n’ Roll (But I Like It)”. "Let's Get Rocked!" (Bueno, eso es Def Leppard). No sé hasta qué punto he usado esta rola como apología universal para mi vida. Pues lo digo con todo orgullo. Esto es lo que le tengo que agradecer a Coca Cola: no mi gastritis, sino las recopilaciones que hizo de los Stones, también unos de los primeros cds de la casa. Si recuerdo bien, la primera canción que aprendí a bailar sin que nadie me obligara fue “Harlem Shuffle” y el primer sonido de guitarra que me gustó (como a Slash) fue el de “Dead Flowers”. Tanto se me quedó esa rola que cuando cualquier persona me pregunta cuáles flores son mis favoritas, invariablemente pienso en “Dead Flowers”, aunque me siento rara diciendo rosas secas. Nimodo. It’s only rock n’ roll.

9. Rush, “The Spirit of Radio”. Además de que la maestría en los instrumentos de este trío nunca se discute, esta canción, que le da personalidad al radio y pide que las máquinas y la música moderna tengan cierto corazón, le da una imagen de pureza al rock. Fantástica, épica. Los cambios de ritmo sobresaltan de una buena manera.

10. Elton John, “Tiny Dancer”. Otra vez sacando el Almost Famous aquí... ¡canonicemos a las groupies!

11. Rod Stewart, “Every Picture Tells a Story”. Para quien sigue pensando que Rod Stewart es algo así como la figura del género adulto contemporáneo (que, defiendo una vez más, tiene muchas cosas buenas), se está perdiendo de un fan de Bob Dylan que además es un songwriter bastante bueno. Una historia sobre crecer y viajar que dice, significativamente: “I couldn’t quote you no Dickens, Shelley or Keats/’cause it’s all been said before.” Todo tiene su historia.

12. Richard Hawley, “Some Candy Talking”. Original de The Jesus and Mary Chain, como diría la revista Q: “A song about a girl. Or heroin. Or both.” Yo no sé, pero desde el “Should all the stars shine in the sky/could not outshine your sparkling eyes” esa canción me ha dado para las más disparatadas imaginaciones. No es necesario añadir que esta versión me encanta, ¿o sí?

13. Leonard Cohen, “Hallellujah”. Como Paradoxical Phoenix y yo decimos... soberbia por donde se le mire. Los múltiples covers, afortunadamente, igual (sobre todo el de Jeff Buckley).

14. U2, “Bad”. Dublín, como todas las ciudades, tiene lo bueno y tiene lo malo… eso dijo Bono. Y aunque ahora U2 ya no sean precisamente lo mismo que en su juventud, esta canción es un maravilloso ejercicio poético. ¿Político? Eso ya lo dirán ustedes. Lo que sí, es que me hubiera gustado que cerraran con esa su concierto del 2006. Claro que también hubiera preferido ir al Pop tour del 97.

15. Collective Soul, “Shine”. ¡Enséñenme la respuesta a las preguntas existenciales! Esas que supongo quería saber el “Seeker” de The Who. Una banda definitivamente ignorada, pero que fue una banda super importante para mí en mis años de la secundaria. El 7 Year Itch, su recopilación de éxitos, se volvió uno de mis discos de cabecera, y me deleité no sólo con esta rola, sino con la tristeza de “She Said” o “The World I Know”, la desesperación de “Why pt.2” e incluso el extraño optimismo de “Precious Declaration”. Habrá que darles su lugar.

16. Robert Plant & Jimmy Page, “When the World Was Young”. Canción que me recuerda al monólogo del mago celta Taliesin; suficiente para poner a volar la imaginación. Si se preguntan de dónde salió esta rola, pues fue de un disco que Page y Plant hicieron después de su reunión con el concierto No Quarter, un disco muy bueno llamado Walking into Clarksdale, de donde se desprende la también divina “Please Read the Letter”. A must get.

17. The Waterboys, “The Whole of the Moon”. Otros culpables de mi enamoramiento con Irlanda. Ya he dicho lo que opino de esta rola.

18. The Monkees, “Daydream Believer”. Ya sé que todo el mundo tiene en muy mal concepto a prácticamente la boyband pionera (con show en tele y todo), mas esta rola, sea o no de ellos (que si les escribía todas las canciones Neil Diamond)… bueno, yo, por lo pronto me adjudiqué el título.

19. Lynyrd Skynyrd, “Freebird”. Dice el Guitar Hero: They really don’t want you to play Freebird, they’re just teasing you. Pues no hay nada más maravilloso que escuchar “Freebird”. ¡”Freebird”! Dan ganas de gritar. Es como la rola ideal para cerrar un concierto, con su “I’m as free as a bird now…” y su monumental solo a tres guitarras. ¿Por qué no cierra este conteo?

20. Kiss, “God Gave Rock n’ Roll to You, pt. 2”. Amén. Pueden irse en paz. La recomendación de la semana son todas. Ya sabrán ustedes cuáles escuchan. Por lo pronto, vayan con el rock.