O encuentro cercano con los martillazos cerebrales a los que les traía tantas ganas. Digamos que los más civilizados fueron los mismos Metallica. El trayecto mi casa-casa de mi abuela-para-poder-llegar-con-mi-tío-y-nuestro-amigo-al-metro-y-evitar-este-maldito-tráfico estuvo como ya se imaginarán. Simplemente, ya no llegamos a ver a Resorte (no que yo tuviera muchas ganas de verlos).
Saliendo del metro, nos encontramos con una fila de polis como en manifestación. ¿A quién mataron ahora (recuerden que estudio en Filosofía y Letras) o quién le dio un guitarrazo a quién en la cabeza? No: solamente estaban quitando a los puesteros... que eran un resto. Otra cosa que se nos frustraba: las playeras para estrenar entrando.
En ese momento llegó hasta nuestras manos un volante de esos del Circo Volador, llenos de bandas cuyos nombres están escritos en esa fuente que parecen espinas y por lo tanto son indescifrables. Así que ya se imaginarán mi sorpresa cuando pude leer el nombre de Mayhem. No sólo por que lo pude leer, sino porque estaba frente a frente con una banda que... bueno, se merece un breviario cultural. Para empezar, porque creo que son el único grupo verdaderamente satánico del que yo haya oído hablar: el vocalista, Dead (ya desde el apodito) subía a cantar amortajado y cubierto de tierra de tumba. Y digo subía porque, lógicamente, terminó suicidándose, hace ya tiempo. Y de ahí, tres leyendas urbanas: que el resto de la banda, al ver que su vocal se había volado la tapa de los sesos, en vez de llorar, decidieron que era su oportunidad de probar la carne humana. Digamos que se hicieron unas quesadillas. Para colmo: pusieron la fotito del pobre Dead en la portada de su disco en vivo (sí, el Dead muy dead... ¡y está en internet!). Y si no me equivoco, el bajista navajeó al baterista, ¿o al revés? El otro incidente fue que en un concierto se les ocurrió sacrificar a un cordero en una especie de ritual satánico, y pues a la hora de deshacerse de la cabeza descalabraron a un fan. Sabroso, ¿no? Así, empecé a revisar mis razones para querer ir a Mayhem: 1) toda la historia que se cargan; 2) el hecho de que quizá hayan revivido a Dead en algún ritual extraño y ahora el vocalista sea un zombie con media cabeza; 3) muero de ganas de que me descalabren con una cabeza de cordero. Conclusión: no voy.
Llegamos a las tiendas de los productos originales. Decepción: las playeras feas y caras. Así, no quedaba otra cosa por hacer mas que ocupar nuestros lugares, prácticamente hasta el techo pero en buen ángulo. Segunda decepción, cuando menos para mí: llegamos justo cuando estaba acabando la única canción de Avenged Sevenfold (los otros abridores, ¿emos?) que me gusta: "Beast and the Harlot". Ash. Pero ya nimodo. Nos sentamos, y, acompañados por el buen (a secas) ruido de los Avenged, nos pusimos a hablar de los conciertos más rudos a los que hemos ido (se mencionaron nombres tan imponentes como Hanson, Backstreet Boys, Soraya, Robbie Williams y, por qué no, HIM), y a los que nos gustaría ir porque somos aventadísimos (James Blunt y Journey). También hicimos cosas muy metaleras como comer Winis, chicles y paletas de tarrito.
Avenged Sevenfold terminaron, despidiéndose con algo así como "Yeah yeah fuckers" y desaparecieron. No llevaba mucho tiempo el escenario solo cuando el respetable público decidió que era hora de perder lo respetable. Yo había contado ocho condones inflados cuando empezó a llover basura: cajitas de pizzas, vasos de cerveza. Las tribunas arrojaban con tantas ganas (y tanta cantidad) que hasta me sentí bien de estar hasta el techo. Lo que no evitó que me cayera un trago de Sol gratis (¡justo en la boca!) cuando una chica decidió arrojar su cerveza.
Mas, al cuarto para las diez, llegó el momento. Los cuatro metaleros salieron al escenario, luciendo su variedad de instrumentos (no sé cuántas veces cambiaron guitarras, pero los bajos medio glam de Rob Trujillo y las guitarras tipo Ouija de Kirk Hammett estaban increíbles) e iniciaron como el Death Magnetic: "That Was Just Your Life". De ahí, se siguieron con "The End of The Line", un saludo cariñoso a México (¡no nos dijeron ni una grosería! ¡educadísimos!) y a seguir headbangeando (salieron y hagan de cuenta que nos prendieron un switch para mover la cabeza) con "Creeping Death" y "Holier than Thou", una sorpresa, seguida por la igualmente sorpresiva...mente temprana "One", que fue anunciada por pirotecnia (de colores, algo medio extraño para una banda de metal no hair) que simulaban disparos. Desde la intro, provocó fascinación. ¡¡Y ni qué decir de cuando Lars Ulrich, el baterista, se aventó el conocido redoble! Air drummers al por mayor. Yeah!
De ahí, James Hetfield, el barbudo y cada vez más calvo vocalista de la banda, nos dedicó otras palabras que, insisto, siempre fueron cariñosas: "This sing is about getting through good times and bad times... remember, you can always rely on your family, your friends (ahí nos señaló a todos)... AND METALLICA!!" "Broken, Beat and Scarred" (más bad times que good, ¿no?). Y díganme cursi, pero me encantó la frase. Para los que amamos a las bandas, no hay nada más cierto. Me recordó cuando Nick Hornby dice, en High Fidelity, que se siente como si conociera a sus cantantes favoritos. ¿Por qué no, si nos hacen felices?
La movedera de melenas (no sé como es que una chica con top strapless se fue al general -salió en las pantallas que nos dejaban ver el espectáculo a nosotros los pobres de la sección naranja-) sigió con "Cyanide" (del Magnetic, también) y la magnífica "Sad But True", que precedió a la mejor de todas "The Unforgiven", claro está, la primera, en otro gran momento del concierto.
Las siguientes en la lista fueron los dos sencillos del Magnetic, "All Nightmare Long" (el video del zombie) que provocó que se iniciara el slam en la pista (o el pogo, como le dice Peter Capusotto) y "The Day That Never Comes", en la que Hetfield y Hammett hicieron gala de su destreza en la guitarra. . Por cierto, qué prehistórico es eso de andar a brinquitos avetándote contra quien veas... y qué divertido es verlo de lejos. Pero hablaba de los guitarristas... ¡qué buenos son! Masters, por ahí me comentaron...
Y qué creen... que se echan "Master of Puppets". ¡A mover la melena, muchachos sobre el escenario! Y el Foro se fundió en el grito de "master, master!!" Ante semejante reacción, el propio Hetfield no pudo evitar terminar con una risa maléfica...
Que quizá era un anticipo de la sorpresota que venía. Me pongo de pie, con pirotecnia (fueguito saliendo, pero ahora lejos de Hetfield): "Blackened". Soberana. Inesperada. No more to say. O quizá sí: a Trujillo le dio por ponerse a girar y luego como que se nos mareó. Ja.
El contraste: siguió el momento comercial de la noche, con "Nothing Else Matters", ya saben, la balada, que aún así sacudió al respetable: en un momento old school priceless, las luces de los celulares fueron sustituidas por los venerables encendedores que se movían al ritmo de la música. Lisa y llanamente bello.
Y como no hay uno sin dos... lógicamente siguió "Enter Sandman". Y obviamente todos nos la sabíamos, por lo que los alaridos de "Exit light... enter night!" retumbaron en todo el Foro, a pesar de que el aire a veces se llevaba el ruido. ¡Air guitars por todos lados! Y fireworks!!! (Rosas, pa que se rían, y pa que se rían aún más, James dejó ir su exclamación de "Come on easy!", que, entre todas las guitarras, suena al "¿Cómo dice?" de Luis Miguel. Ahí pa que vean con quién se juntan los metaleros...)
En fin, que Metallica amenazaron con dejarnos tras su numerito... y que no los dejamos. Nadie se movió de la grada, y ante los gritos de "otra", "Metallica", y, por qué no y ya en estas, "uuuleros", Hetfield nos dijo que estaba bien, OK, otras dos. Se trató de "Helpless", y, para sentirnos especiales porque casi no la tocan (Jaimito Hetfield dixit), "Trapped Under Ice", directito del Ride the Lightning ("do you like that record?"). Según yo, "Trapped..." cumplió su cometido... pero necesitábamos más...
Así que una vez más les prohibimos la retirada. Lars nos dedicó una sonrisa de incredulidad, mientras que James, con una cara de ¿pero qué haré con ustedes, niños, que no se quieren ir a dormir?, nos dijo, sí, como mamá: "OK... one more! But you gotta promise you're gonna give us every little bit of your energy!!"
Trato hecho. Bueno, tres palabras: "Seek and Destroy"!!!!! Y yo respondo con dos palabras: A HUEVO. Manga de incivilizados que somos, ahí con ganas de romper cosas. Yeah yeah!!! Y más fireworks!! (Que, por mi lugar, se vieron super cerca).
Y miren que si no es porque nos cierran el metro, yo creo que los hubiéramos jalado para afuera del escenario otra vez. Para lo que fuera. "King Nothing", "Fade to Black"... pero ya no. Lo que sí, es que el cuarteto se tomó su tiempo para despedirse, regalando plumillas como en feria, paseándose por el escenario, dejándose querer...
Y al final, como James ya había hablado demasiado, todos nos dedicaron unas palabras. Kirk Hammett se limitó a decir: "México, muy BUENO!" con una voz agudísima y algo que parecía todo menos español. Lars, a pesar de que ya se veía un poco cansado, nos aseguró que "I can't wait to do this on Saturday and Sunday!". Y Rob creo-que-se-me-olvidó-el-español Trujillo, nos gritó: "¿Qué onda?" y "ándale".
Esa fue su despedida. Yo salí contenta, y mucho, pero con ganas de más. Quizá porque no me cantaron "Wherever I May Roam", o "For Whom the Bell Tolls". Pero en fin. Los dejo, que de tanto andar meneando la cabeza me duele el cuello. Tendré happy metal dreams... donde espero que no vayan a cantar "Wherever..." en alguno de los conciertos del fin de semana. Una vez más... YEAH!!
Friday, June 05, 2009
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3 comments:
jajajaja wow amiga me da gusto que te divirtieras!!! jajaja tqqq
El domingo impartieron una gran cátedra de cómo dar un concierto. Buena elección de canciones, espectáculo sencillo, pero efectivo. Y fue mejor que no vieras a Resorte, sólo dieron pena.
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