O mi primer backstage, cortesía de Disco Ruido. Déjenme, ahora que ya me siento un poco mejor de la gripota que me dio, contarles los sucesos del viernes.
Bueno, empecemos por los antecedentes. El jueves me dio hagan de cuenta la influenza porcina: me sentía totalmente cansada y sin ganas de dar una mínina salida, por lo que la búsqueda de agencias de viajes para nuestras próximas vacaciones fue todo un suplicio para mí. Llegué a casa con ganas de no levantarme en el próximo sexenio.
Pero el deber es el deber, así que en la tarde del viernes, un poco más descansada (y empastillada contra cualquier porcino gripiento) me lancé al Lunario, al show de Coca-Cola Zero donde iban a estar los mentados Disco Ruido y mis ya conocidos Hello Seahorse!
Se me hizo temprano, así que mi siempre bien ponderada familia me invitó al café Illy, un lugar para darse lujos si uno trae dinero, donde me tomé un té que le cayó bien a mi resfriado. Y de ahí, al Lunario con la hora encima. Aterricé en la entrada cuando sólo quedaba un minuto para la hora pactada de la entrevista, y muy mona yo, me puse en la entrada reservada para la gente de medios. Del otro lado, una cola enorme esperaba la hora de acceso.
Y que empieza a llover. Yo empecé a temer por mi salud, ya que un tipo en la puerta me veía con cara de que no creía que yo fuera a entrevistar a la banda. Ya empezaba yo a sentirme William Miller (resfriado) cuando un edecán...
OK, let's face it: el edecán era el hombre más hermoso del mundo. Supongo que puse cara de cualquier cosa, menos de entrevistadora profesional, cuando lo vi. Tall and lanky, as I like them, y una maravillosa jeta de futbolista sueco (hasta barba rubia traía), ojos azules grandes como focos y una nariz picuda y respingada de esas que me encantan... pero para no llenar de caracteres la entrada, resumamos a la Hornby: el Hombre Más Hermoso del Mundo o HMHM.
-Te están esperando- dijo el HMHM tan pronto revelé mi identidad, y me hizo pasar, escoltándome a una mesita para registrarme, donde me pusieron una pulsera azul de MySpace (el otro patrocinador) que me acreditaba como parte de la gente importante. Aunque claro, no hacía falta: el HMHM, que en todo momento fue increíblemente amable y atento conmigo, ya me hacía sentir superior al resto de los mortales. De hecho, cuando se presentó como Paul, más tarde me puse a pensar que si hubiera sido un cuate como el que no me dejaba pasar a la entrada, el nombre me hubiera remitido al novio de una amiga, un tipo con un muy gacho historial in our book; pero como se trataba del HMHM, me remití a los mejores Paul que conozco: McCartney, Simon (con Garfunkel), Simonon, Hewson (o mejor dicho Bono)...
Total, Paul HMHM me abandonó en el soundcheck, porque resulta que el horario ya se les había hecho bolas y que las entrevistas se habían retrasado... y bueno, pongamos que el simple hecho de estar en un soundcheck despertó una vez más el Almost Famous que vive en mí... digamos que es cuando sientes que tienes el trabajo más glamoroso del mundo.
Y de ahí, a los camerinos, donde me recibió una chica, muy bonita ella también, y donde me encontré a la fotógrafa que sería mi compañera y otra chica que supongo era amiga suya. La chica bonita, entonces, me preguntó quién me había traído ahí, y tal parece que yo tenía cara de contestar algo como "el llamado del deber" o "el amor a la música", porque la chica cambió su pregunta a "¿Quién te subió?". Y, obviamente, yo no le podía responder que me había subido el HMHM, por lo que me limité a decir que un güerito. Entonces la chica me respondió con un "Es que lo estaba buscando..." por lo que pensé que tanto ella como yo compartíamos opinión en cuanto a estética.
But I digress. Aunque luego sólo hay que narrar una espera larga porque el horario ya estaba todo hecho bolas, y entonces el soundcheck no tenía para cuando terminar, y no había nada con qué aliviar la espera más que Coca Zero. Y yo enferma. Me chuté una al tiempo. Para colmo, llevaba playera de manga larga, y el calor estaba pero si a todo lo que daba.
Y luego fuimos a dar fuera del camerino, porque creo que el manager (no estoy muy segura de que era) quería tener una conversación privada con la banda. Así, mi compañera fotógrafa, su amiga y yo terminamos en un sillón que estaba tirado a medio camino viendo a ver quién pasaba. Yo esperaba ver a Lo Blondo o a Oro de Neta por ahí, pero nunca pasaron. En vez de eso llegaron los del Reforma, quienes parecían un poco molestos al no ser los primeros en entrevistar, y también vi un WC que decía "exclusivo para artistas", letrerito al que me moría de ganas de tomarle una foto, pero una chica que iba saliendo de ahí (y que no parecía artista, y que me dejó ver que el WC tampoco era lo más artístico del mundo) me lo impidió.
Al fin pasamos. Cinco minutos. Para mi suerte, entrevisté a los más guapitos de la banda, quienes se portaron muy amables. El problema: todo el mundo saluda y despide de beso. ¡Pandemia! Y guilty as charged.
Porque, saliendo ya (no me iba a quedar al show; ya estaba sintiendo el bajón de pila de la gripa) me reecontré con el HMHM a la salida. Le pedí que, por favor, me dejara salir.
-¿No te quedas al show?
-No- respondí- la verdad, ando medio mala de la gripa, pero pues tenía que venir acá a cumplir con la entrevista...
-En ese caso- concluyó- ¡pues mucho más agradecido de que hayas estado con nosotros!
Y despedida de beso. En fin: que como pueden ver, me fue muy bien. Ya si se enferma el HMHM, nimodo: tendré que hacerme responsable y cuidarlo hasta que se cure.
Yeah, I love my job. Y cuando quieran bailar, échenle un ojo a Disco Ruido.
Monday, July 13, 2009
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1 comments:
jajajajaja es mal karma que se llame Paul!! Sólo le faltó el Horacio y ya estabamos mal!!! JAjaja pero me cayó bien!!! Le hubieras tomado foto para saber que era el HMHM!!! jajaja porque tengo mis dudas, eh gay?
Jaajaja anyways qué bueno que ya estás mejor de la porcinez!!! que ya se te quiteee!! T quieroo
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