Thursday, September 24, 2009

Algún día tomaremos trenes que se van

"Ahorita que estoy en San Antonio, lo que en verdad quisiera es que todos se vinieran acá para no extrañarlos porque no quiero regresar."

Sabias palabras de mi amiga Vero. Sometimes I think if there's something left for me here. In this Wicked (not) Little Town.


Aquí, el poema que le escribí a Vero al momento de su partida. Para echar a andar mi mamonería, es un laberinto endecasílabo a la manera de Sor Juana (ándaleeee).




Para Vero
Leerse de cuatro maneras diferentes: de corrido, a partir de la primera línea, a partir de la segunda línea y saltándose las palabras entre las líneas.


Ahora que—partes—huyes de esta zona,
Con altas—grandes—metas en la mira,
Trabajo—gana—te ha hecho exitosa,
Probarás—verás—lo que te destina.

Olvidos—pruebas—bien pueden hacerte,
Sólo si—pido—estos versos recuerda
La nueva—bella—tú que irá a formarse:
Si buscas—lista—hallarás más puertas.

Proyectos—obras—ya no te harán falta,
Tu cara—fama—será reconocida,
Nimodo—chamba—sí será una lata,
Piénsalo—verás—bien vale la ida.

Festejos—bailes—espero aproveches,
Eleva—alto—tu borrega escuela,
Amigos—cuates—que vean lo que eres,
Disfruta—vive—haz lo que tú quieras.

Yo mientras—claro—el contacto mantengo,
Escribo—siempre—por acá te espero.
Tú sabes—tonta—que mucho te quiero.
Encargo—obvio—pagues mi boleto.

Sunday, September 20, 2009

My records in alphabetical order or if they could talk

Son cosas que pasan. Desenterré mi disco de Jamie Cullum, el Catching Tales. Es un discazo. Y es un poco curioso pensar que una chica como yo tenga un disco de jazz.
Pero, aún así, lo tengo. Así que eso añade una palabra más a lo que mis discos dicen de mí.
Porque, de entrada, dicen que soy bipolar. Nirvana y Guns n' Roses comparten mueble sin agarrarse a golpes y da igual adorar "Nothin' but a Good Time" de Poison que "Black" de Pearl Jam. Son cosas de la vida. Supongo que cualquier persona ya más versada en esto de la música diría que tengo gustos de mierda. Pero tengo a Bob Dylan. Y a Malmsteen. Inclusive a Vilma Palma. Tantas cosas que en verdad no sé qué pasa.
Si mis discos pudieran hablar. Si mis discos pudieran hablar contarían más historias de lo que se ve. Se revelaría que no me gusta el hair metal sólo por el spandex, que no conocí a Dylan por poeta, ni a Led Zeppelin por sus guitarras, ni a Alanis por enojada... y que me estoy poniendo Rob Gordon. El problema es que, ahorita, por la talacha en la casa, los discos están guardados. Mas, si mis inexistentes lectores me dan su permiso, pronto contaré la historia, y entrevistaré a mis discos. Ellos revelarán quién es Lady Stardust. Por lo pronto, una probadita que funge como recomendación de la semana.

Monday, September 14, 2009

Unchained Melody

Lo malo de haber visto Dirty Dancing, es que siempre soñé encontrarme, en esas vacaciones familiares que nunca terminan de gustarme y me dejan picoteada por los moscos, co un instructor así, para que al fin me enseñara a bailar.



Lo malo de haber visto Point Break, es que ahí se ganó las comparaciones con Pavel Nedved. Al menos el checo ya no juega, pero ahora me late que nunca lo volveré a ver igual.



Y lo malo de haber visto Ghost... es que quizá nunca aprenderé a reconocerlo como muerto. Quizá hasta le pediría a Whoopi Goldberg que lo invocara.




Es lo malo de haber visto tantas películas con él.

"Lonely rivers flow, to the sea, to the sea..."
Creo que antes de ver la película ni siquiera me gustaba tanto la canción.

Patrick Swayze (1952-2009).

Friday, September 11, 2009

Mi primer mill...digo, Mew

Originalmente, los boletos para el concierto eran, por decirlo así, mi primer sueldo. Ya tenía todo planeado con mi amiga Zeidy la Paradoxical Phoenix (sí, la que ya no escribe en el blog). Saliendo de clase, nos jalábamos pa su casa y luego para el Salón 21 (sí, ya sé que se llama José Cuervo, pero el nuevo nombre no me gusta) y a disfrutar el concierto, el número 35 para mí.
Pero que me llaman de la revista la tarde anterior. Con una condición bastante extraña: te puedes emocionar o no. Por toda respuesta, yo le solté a mi jefe que faltaba un año para que viniera Bon Jovi, a lo que él me respondió:
-Es que te estoy dando la entrevista con Mew mañana a la 1:30 de la tarde.
Aún me impresiona mi nivel de estupidez. Porque le pensé. Confieso que todavía le pensé antes de aceptar la entrevista. Sin embargo, en un momento de iluminación llegó a mi cerebro la frase "¿Y por qué le estás pensando?" No quedaba otra cosa mas que decir que sí. Por cierto, cuando mi papá se enteró vi que estaba a punto de volverse la mamá de William Miller en Almost Famous y gritar: "My daughter, who should be studying her Shakespeare, has been kidnapped by rockstars!". Pero ni cómo moverme: cual niña chiquita, no voy y no voy y no voy a la escuela. No sé qué tan bajo haya caído en el testamento de papá, pero bueno.
Llegué a la colonia Roma a la hora pactada, a un hotel que más bien parecía de esos a donde van los oficinistas en viaje de negocios. Lo que sí, es que se veía mucho movimiento. Un compañero de la revista, el fotógrafo de hecho, me dijo que tanto rollo era porque en ese mismo hotel estaban los del Rockampeonato Telcel. No me lo acababa de decir cuando de algún lugar surgió una chava con poses de diva: zapatos de los altísimos de super moda, minifaldita o minishorts o alguno de los dos, tapados por una playera larga, lentes de sol carísimos y actitud digna de L'Wren-no-me-acuerdo-como-se-apellida-pero-es-novia-de-Mick-Jagger. Y, flanqueándola, un güerito que se me hizo conocido, medio escuálido y no muy agraciado.
-Ahí está Randy, el de Molotov- anunció en ese momento el fotógrafo, aclarando mis dudas. Whatever. Mejor me puse a tachar preguntas, que me limitaron el tiempo a un cuarto de hora.
Subimos al lugar anunciado para la entrevista: la terraza. Toda pintada de blanco, ahí nomás para no contrastar con el cielo de la ciudad, blanco también, pero de smog. Para colmo, ahí también me encontré con las sillas menos funcionales del mundo. En serio, eran un insulto al diseño (saludos a mi amiga Vero): hechas como de piedra, pesadísimas (la tuve que jalar con las dos manos) y con un hoyo en el centro tipo cojines de los que se usan tras las operaciones. En resumen: que no podías sentarte bien a menos de que quisieras sentirte como en excusado. Y ese va a ser nuestro super escenario. Woohoo.
En ese momento, el primero de la banda subió. Yo, quien estaba poniendo a prueba mi investigación, intenté reconocerlo apenas lo vi: tipo gringo de la playa. Sin embargo, fue hasta que el segundo de ellos, con cara de ser hermano pequeño y más guapo de Oliver Kahn (ex-portero de Alemania) subió. Por los rasgos, a él si lo reconocí como el baterista, Silas Utke-apellidos-impronunciables. Por lo tanto, el otro tenía que ser el guitarro, Bo Madsen, porque definitivamente no era...
No, no era. Digamos que ese hombre, Jonas Bjerre, la voz al frente de Mew, no sólo tiene una voz inconfundible, sino unos ojos inconfundibles también. Y me vale que me digan que se me sale lo groupie y lo metalera: como diría Axl Rose, "eyes of the bluest skies, as if they thought of rain." O, pa que no me critiquen tanto, Kate Bush: "The man with the child in his eyes."
Hay algo de lluvia en ese chico. Algo de lluvia y de lejanía en esos ojos, que completaban el paquete con un look medio grungy y una sonrisa que oscilaba entre lo amable y lo llanamente tímido. Y miren que no es sencillo andar pensando estas madres de pseudo-poesía mientras lo entrevistas. No revelaré las preguntas: mejor leánlas en la revista. Él siempre fue un caballero: sencillo, amable... de hecho, a pesar de que el título de su disco es No More Stories... me hizo sentir como si yo fuera una amiga a la cual le estaba contando todas estas historias que lo llevaron a grabar el disco. En ningún momento fui una extraña. De hecho, siento que él se sentía un poco tímido ante mí (porque ah, cómo me esforcé en no quedar como una principiante).
La manager respiró cuando terminé la entrevista. En verdad llevaban prisa. Yo partí del hotel y todavía tuve que hacer escalas con mi madre para comer y para sus análisis en el hospital. Luego, la lluvia. Llegué con un retardo casi obsceno a casa de Zeidy, mas llegamos a tiempo al concierto.
Y de ahí, dio inicio el show de la "banda maravilla" de Dinamarca (Ticketmaster dixit). Eran no sólo los que yo había visto en la mañana: también se hicieron acompañar por un tecladista y un bajista desconocidos para mí (mind you, el bajista estaba guapísimo). Y también me di cuenta de un problemita: en el press kit me hicieron el favor de pasarme un ejemplar del disco (baratamente quemado, argumentando que no nos podían dar la díficil-de-conseguir edición limitada) el cual yo había dejado... en la cajuela del coche. ¡Oh no! ¡No le pegué la escuchada de rigor! Oh my fucking god. A arreglármelas como se pueda... así que aquí les va una accidentada setlist.
La especie de funk-ritmo inclasificable que es "Introducing Palace Players" (una de las únicas rolas del nuevo disco que yo tenía el gusto de conocer, gracias Ferdy) se hizo presente casi al inicio (además, el título está muy adecuado). También pronto se hizo presente "Am I Wry? No" y el Salón whatever casi se cae a pedazos, mientras la voz de Jonas, voz que a veces logra alcanzar la textura de la de Elisabeth Fraser de los Cocteau Twins, quedaba sepultada bajo el coro que le hicimos. No sé cuántos erámos, una multitud sepultada bajo el tapiz sonoro de Mew que cambiaba a cada momento, a veces sonando con auras que recordaban a "Comfortably Numb" de Pink Floyd; a veces sonando con la guitarra dura, como en "Repeaterbeater", que puso a varios a headbangear como si se tratara de cualquier ídolo del metal. Asimismo, os hundimos en las animaciones que flotaban en el fondo: mitad sueños, mitad pesadillas, caras distorsionadas, niños, imágenes de la naturaleza... y también estábamos sumidos bajo el humo de la mota, no voy a decir que no. Quién sabe como le hicieron pa meter los churros. Y si contamos al cuate que de pronto salía volando... bueno, chido espectáculo...
Si no me equivoco, también se escuchó la marimbita levemente tropical de "Hawaii Dream" y "Hawaii"; esta última, por cierto, culpable del kilométrico título del disco.
Una reacción parecida a la de "Am I Wry? No" sucedió cuando tocaron "The Zookeeper's Boy". De nuevo nuestra voz, hecha uno, opacó al grupo. Bueno, la verdad opacó muchas veces, porque nada más decían algo los daneses e inmediatamente la gente se ponía a gritar, haciendo que muchos mensajes cariñosos hacia México fueran ininteligibles.
Tras "The Zookeeper..." los daneses se retiraron al backstage, mas obviamente todo había sido muy corto. Se trataba de una falsa alarma: el encore regresó con dos canciones más y, como digno colofón, "Comforting Sounds", haciendo que el concierto terminara con una experiencia sonora casi sublime.
Bueno, que yo tenía un pero. No me tocaron "She Came Home for Christmas". Como dijo un amigo de Zeidy: "¿Es casi ofensa personal?". Pues quizá sí, sería.... si no fuera por esto. Rompo el anonimato. En verdad, can't resist.



"Gracias por entrevistarme". Alma mía. Veo eso y me entra el síndrome Penny Lane. De veras que es uno de esos momentos en donde pienso que la Unknown Force sí me ama. Ahora, me retiro. Voy a escuchar "Superstar" (sí, la de los Carpenters, quizá con Sonic Youth...)

Saturday, September 05, 2009

Recomendación de la semana: Flosstradamus ft. Caroline Polachek

La canción: "Big Bills"

O lo que es lo mismo, la continuación de la recomendación de la semana pasada; la frontgirl de Chairlift ahora con electrónica. En verdad que la voz de la Polachek es bellísima. Enjoy as well.