Thursday, March 25, 2010

April is the cruellest month...

Breeding homework out of me. Échenle un ojo a esta lista.


-Un abstract para un coloquio para el que ya había quedado, pero el libro con el que originalmente iba a participar (escrito por Bruce Dickinson, ¡sí, el de Iron Maiden!) ya no cumplió con los requisitos, así que ahora tengo que aventarme con otro libro, uno de Bret Easton Ellis que aún no leo completo. OK.

-Una traducción de Coetzee QUE NO PUDIMOS TERMINAR EN CLASE. Me muero del coraje y de la hueva, porque siento que no nos correspondía terminarla.

-Mi exposición sobre The Great Gatsby. Quién me manda a ser fan.

-Una traducción de un episodio de South Park para mi taller de traducción. Al menos eso va a tener muchas groserías.

-El examen intersemestral de traducción, con un poema de Elizabeth Bishop. No se ve tan amenazante. Espero no equivocarme.

-El ensayo de literatura norteamericana. No sé si el hecho de que ahora sea de tema libre es una ventaja o un riesgo.

-Mi exposición sobre Seamus Heaney. Quién me manda a no haber levantado la mano antes: hubiera tenido otra fecha y la expo ya habría pasado.

-Mi ensayo sobre Allen Ginsberg. Lite norteamericana me está matando.

-La traducción de Prufrock, que así como soy de intensa, va a estar larga. Cuestión de definir lecturas.

Y si a eso le añadimos que estoy lo suficientemente loca como para pensar en un coloquio de traducción que se va a llevar a cabo en la universidad de mi hermano porque desde hace mucho tengo una idea que no he podido desarrollar, y que tengo que hacer un capítulo de mi tesis porque ya fue suficiente mi cinismo de no hacer nada (y sería aún más cínico decirle a mi asesora que vayamos a ver a los Cranberries si sigo sin hacer nada). En fin.

Cruel, cruel April showers.

Friday, March 12, 2010

All About... Me!



He de confesar que a mí me agrada Sandra Bullock desde Miss Simpatía; también he de confesar que no hago esta entrada por el Razzie que le dieron, aunque, ahora que ya la vi, tengo varias cosas que decirle a la Academia.
Sé que quizá un gran argumento para la descalifiación de la película fue que varios personajes y situaciones fueran consideradas absurdas, pero, a ver, ¿no conocen la sátira tradicional? ¿No saben que las condiciones para la sátira es la exageración? Situaciones tan absurdas como gente apoyando la anormalidad de una bebé de tres piernas son una realidad, empezando por el debate de las pro-choice contra las pro-life, y la gente que se cuela y se manifiesta para que gente que ni los conoce tome las decisiones que ellos apoyan. Eso pasa. ¿Las noticias como el oso en el jacuzzi o los rehenes falsos? Bienvenidos a la era de los medios. Es más: las actitudes de los reporteros incultos y llanamente estúpidos, como Hartman, que no sabe nada de su tema (ni siquiera sabe ortografía) o Vazquez (quien hace cualquier estupidez para ganar rating) ponen a pensar sobre la clase de personas que aparecen en nuestras pantallas.
Lo que nos lleva a la personaje principal, (porque, francamente, de Steve no hay mucho que decir, excepto que es guapísimo y que tampoco es muy normal, como muestran sus ataques paranoides) quien, obviamente (¿o lo dudaban?) también está bastante exagerada; es la propia directora de la película ridiculizándose a ella misma. Sin embargo, esta chica bastante geek tiene una de las profesiones más interesantes que haya visto en una comedia romántica (en verdad, no recuerdo a ninguna otra heroína de comedia romántica mediante su profesión, sólo recuerdo que siempre están hartas del amor): es cruciverbalista, o, en español, hace los crucigramas de los periódicos. Quien me conoce sabe que a mí me encantan los crucigramas, mas no fue necesariamente eso lo que me fascinó de la profesión de Mary Horowitz (el nombre de la protagonista): fue el hecho de que, como los poetas, ella se dedica a llenar huecos con palabras (mi tesis es sobre la ausencia; sé lo que digo), e intenta llenar un hueco de su vida con la palabra que se vuelve Steve. Por eso lo persigue, por eso hace todas su tonterías... por eso habla demasiado y cuenta demasiados datos inútiles, para llenar esos huecos. Así, cuando (significativamente) cae en un hueco en la tierra del cual no puede salir porque no tiene la respuesta (no tiene la palabra) ella se ve forzada a cuestionar su personalidad, y después de todo decide que no quiere ser como los ridículos normales que la rodean. En fin, que logra encontrar la respuesta para salir del hueco, y una vez fuera, se da cuenta de que la gente, siempre en busca de lo absurdo, al fin la ha reconocido. Ella está fuera no sólo del pozo, sino también del hueco de su vida. Así, al salir, ya no necesita a Steve.
La frase final no es buena, definitivamente no lo es, pero eso a mí no me importó. Porque en ese momento tenía ganas de telefonear a la Academia y decir: Sandra Bullock si interpretó un papel; de hecho, hizo una gran sátira de Lady Stardust. Y, sí. Tengo mucho de Mary Horowitz en mí: mi familia tuvo razón cuando me dijeron que yo les recordaba a la heroína de la película. Yo también, junto con varios happy few, estamos atrapados en un mundo que no aprecia lo único; y, por qué no, yo también fui malinterpretada por un Steve; (claro que no hice un crucigrama sobre él, pero soy escritora, y vaya que le escribí poemas) un Steve que no supo ver que yo era sólo una chica muy inteligente con botas rojas (o con abrigo de pelo, en mi caso), sí, un poco loca y un poco rara, pero con buenas intenciones...

Wednesday, March 10, 2010

Heart Spasmodic

Poem I hadn't published... because of some reasons. But you can judge now.


Saint mystification
Enveloped in the lonely sound of thunder-stricken
Rainstorms, that have fallen down to Earth since the
Great flood. Wandering out in the street—for
I am nowhere. Every drop in the pavement’s an
Open wound,
A gaping pool of death
Looking at a small soul with an air of
Elevated prophecy. In front of me the statue of
Justice becomes numb,
Arbor-like, its edges cut into the body of the
Night. Whoever feared the moon just
Doesn’t know the gallows of the sun hold their own
Rope: its everlasting eye lays flesh to
Open fire. In darkness, sleepless thoughts, tangled inside the
Mind’s sheets, turn around condemned by insomnia,
Erring when they think they can make it silent—
Noise. It tap-dances and creeps along the bones,
Don’t stop it—it’s the heartbeat. It hammers as if it wanted itself to be shown in
Open flesh. A runaway from temples and from
Zion, no promised land to hold an
Angel fugitive, no place for acceptance and for
Home. The ghost of night stares at it with
Open eyes, the slow-paced
Crimson guest of this world, its skin marked with the signs of inner
Hunger, the undeniable proof of mortal
Malady, that has outrun heart-strings out of their
Axis, left them to fade away as the raven’s empty echo:
Nevermore… oh…
Nevermore.

Thursday, March 04, 2010

The Sniper

Some more of my work for you to judge.


A minute of shade against the pale skyline,
Stands the chosen wizard, the handiwork of Satan
Untamed upon his hand. He's the owner of now-time,
Him, a snake-charmer, the guardian of the key
To a lake of fire. Every single second means subtraction
Of some unknown, sleepy, foreign heartbeat,
Who drags in its own red-carpet parade
To shake hands with the Maker. But now look!
The crowd, like foaming waves, has begun drifting
And no one has an eye for the astray bird
Who shall shadow the clouds. It is his turn now:
An expert with a dark past of deer hunter
He sets free the swift hawk-eye of the bullet
To fall upon its prey. The last scene is now set:
Already upon the stage, the ultimate tragedian
Turns back; he shall return to his falconer of men.