Tuesday, March 29, 2011

Love is only a feeling anyways

No, señores, no, no estoy de nuevo en mi faceta de enamorada triste. Esto ha surgido de una nota de mi feliz amiga Paradoxical Phoenix, la que ya no escribe en su blog, pero sí en Facebook. Pues bien, ella decidió hacer una nota sobre las declaraciones de amor más hermosas que ha leído. Yo, por mi parte, las leí y me encantaron, pero, en el fondo, no pude dejar de pensar que quizá yo escribiría una mejor, claro, porque yo soy superchingona y omnipotente.
Así pues, se puso a trabajar la musa esquiva (y valemadres, porque no me inspira cuando debiera) y salieron estos 7 experimentos, fragmentos de novelas que quizá nunca escribiré, frases de ligue que quizá nunca usaré. Pero en fin. Ahí les van.


1. La épica (puesta en voz de un cuate tipo héroe de The Lord of the Rings)

"¿Piensas, acaso, que no te amo? Si yo no te amase, que esto sucediera: que nuestros hijos abandonasen la tumba donde yazgo; que al presentarse negasen el nombre de su padre y cambiaran su origen; que si llegasen a escuchar historias de mi arrojo y coraje en las batallas de antiguas guerras, las negasen, arrojando ignominia sobre mi nombre, para que así la gente sintiera vergüenza ante mi memoria y prefieran borrarla de las crónicas de esta tierra: después de todo, merece morir olvidado alguien quien ha jurado en vano su amor. Si yo no te amase."

(Veredicto: No mames, deja de pensar en Viggo Mortensen o en David Wenham.)


2. La psycho

"I could take this knife, and cut off my little finger, and it wouldn't hurt. Then I would place it inside my mouth, and chew it till I reached the bone, and it wouldn't hurt either. It would be just an offering for you. Because, the only thing that would hurt here would be your despise, your rejection."

(Veredicto: ok, estoy haciendo una cita con el psicólogo ahora mismo.)


3. La CURSI (en despedida)

"Si me sueltas dejo el cielo y emprendo mi camino hacia la hora de mi muerte."

(Veredicto: SHIAAAALEEEESSS.)


4. La quiero y no puedo ser Shakespeare

"Love is thy namesake."

(Veredicto: no puedo.)


5. La perfecta (puesta en la boca de un hermoso marido, el día de su boda)

"Perfection starts here. If I ever think otherwise, feel free to chop my balls off."

(Veredicto: Puta madre, ¿por qué la escribí yo?)


6. La rockstar

"I could burn my records for you. Burn my lyrics for you. Or, even better: burn my guitar, witness to my art. I played it not for a hit, I played it not for a melody. I played it for heaven. For you."

(Veredicto: era inevitable. Lo malo es que sueno a Bryan Adams.)


7. Poet/Writer

"How do I know that I know what I feel for you? Because the only two things I cannot put down in words are you, and what I feel for you. That's how I know."

(Veredicto: pues... es la que más me gustó.)


Se las dejo a consideración. Enjoy.

Tuesday, March 22, 2011

Bestial

Lenta, pero segura, mi visita al Foro Sol para dejarme caer a las garras de la bestia. Les digo, nada más maravilloso. Tantas veces que Iron Maiden había venido, y yo no me había dado tiempo de verlos. Sin embargo, esta vez decidí que ya no se podía posponer, y enfilé al Foro.
Mi tío y los cuates no nos apuramos: como Godsmack canceló su presentación (y estaban los terribles Maligno, que ya me habían hecho pesada la espera para Guns n' Roses), no teníamos por qué llegar temprano. Sin embargo, no contaba con un pequeño quita-tiempo: mi boleto no pasaba. Por un momento me asaltó el pánico de que alguien lo hubiera duplicado: luego pensé en madrear a mi cuate por haberlo hecho. Tras estar hecha a un lado junto a un poli y que todos los que pasaran me vieran con cara de "pobre tranza" mi boleto hizo clic y pude pasar.
No tuvimos que esperar mucho. De hecho, a pesar de nuestros lugares en los laterales, o precisamente por eso, los binoculares nos dieron a mi feliz entourage y a mí all access: desde nuestra ubicación, se podía ver un pequeño anexo con la luz prendida, y varias figuras greñudas moviéndose, entrando y saliendo. Yo juraba que había visto a Steve Harris o a Janick Gers...
Pues no precisamente, pero puedo decir que vi a Dave Murray lavándose las manos. Porque, cuando salieron a escena, lo reconocí, tras esperar toda la intro de "Satellite 15/The Final Frontier" la encargada de abrir, que fue seguida por el nuevo sencillo, "El Dorado".
La energía, desde ahí, fue imparable. Bruce Dickinson, frontman insignia de la banda, corría y brincaba sin parar, dejando mitos de su edad muy, muy atrás: a Steve Harris ni se le ven las arrugas. El resto... bueno, un poco arrugados, pero siguen siendo el ataque letal de tres guitarras que tanto amamos.
"Two Minutes to Midnight" puso a todo el mundo a levantar dedos que no eran una seña de amor y paz, sino un dos. El headbanging estaba en pleno: pero no hubo slam. Tal parece que a lo mejor el público ya no estaba para esos trotes.
Bruce saludó al público, prestándole atención y cariño a sus fans, quienes, dice, lo hacen sentir en casa. Y, para ilustrar, "Coming Home". Yeah!
Pero como a Iron Maiden les encantan los cuentos de terror, una lona con Eddie (la querida Calavera que los ha seguido durante toda su carrera) vestido de la muerte apareció al fondo, mientras que Bruce, al estilo de los buenos cuentistas, nos hablaba de una historia que nos helaría los huesos...
"Dance of Death". Fue exquisitamente macabra, con su ritmo de tintes escoceses, Janick bailando mientras tocaba, sin perder una sola nota. Que si así vamos a bailar en el infierno...
¡Que nos maten en la guerra! La machacona entrada de "The Trooper" puso a aullar al respetable (sobre todo porque el coro no es más que oh oh oh) mientras que Dickinson, sí, viéndose guapísimo a sus cincuenta disfrazado de soldado, blandía la bandera inglesa que ya se veía ajadita y sucia, como para dramatizar más (claro que llegó un momento en el que sólo se la estaba poniendo a Nicko McBrain, baterista, en la cabezota. Ganas adorables de joder). De-li-cio-so.
Y le siguieron. "The Wickerman". Uf. Uf. Uf. UF. Inserte alaridos aquí.
Yo ya estaba sin palabras para el momento emotivo de la noche: "Blood Brothers" con llamado a la hermandad del metal, para los metaleros japoneses, quienes se perdieron el concierto debido a la tragedia. Obviamente Iron Maiden van a ayudar. El grito fue casi casi apoteósico: "We're blood brothers! We're blood brothers!"
¿Y qué creen? Pues que se truenan las bocinas. De nuestro lado. Y que empieza la rechifla. Mentadas y abucheos. Sin embargo, la banda, campantes a morir. Yo hasta empecé a pensar que, en una de esas, si los abucheos no paraban, los propios Maiden se iban a sentir ofendidos y ay no por favor no. Pero sí, fue muy feo escuchar "The Evil that Men Do" en calidad garage.
Pero el ingeniero se reivindicó. "Fear of the Dark" sonó a todo lo que daba, gobernándonos con su poder que tan sólo fue un preludio al grito de guerra que vendría, al himno de la banda. "Iron Maiden" by Iron Maiden. Iron Maiden's coming to get you! Pero por favor... ¡que yo me dejaba atrapar! Ya fuera por Bruce o por Janick, quien se pasaba la guitarra por debajo de las piernas sin dejar de tocar, peleaba con un Eddie futurista sacado de la portada del Final Frontier... por cierto, qué bien me cae Eddie, de veras.
La desaparición para el encore estaba escrita. La carota amenazante de Eddie también, así como la entrada ya conocida por todos.
The Number of the Beast is a human number. 666.
¡Que se arranca el ritual satánico! (Que en verdad no lo es, pero cualquier iniciado que viera a 50 mil cabrones gritar "666" lo pensaría). Gritos, alaridos, la historia del hombre que le va a informar a Dios de la maldad terrible (con tintes satánicos) que sucede en el mundo repetida por miles de gargantas. Yo ya no tenía garganta, y aún así, contradiciendo el espíritu, me daban ganas de agradecerle a los poderes celestiales el simple hecho de haber tenido mi boleto...
Que Bruce lo hizo por mí. "Hallowed Be Thy Name". Frenética, agresiva... hermosa. Divina, magnífica, grandiosa, inserte su pinche superlativo de preferencia. Porque es la neta, y al diablo (mejor a la chingada) la objetividad. El concierto saltó a mi Top 5 en ese momento, y miren que soy quisquillosa.
"Runnin' Free", con su sonido de NWOBHM (New Wave of British Heavy Metal) más bien sonó punketa, pero con espíritu rocker vigente, mientras Bruce anunciaba que, aunque es muy probable que éste sea su último disco, que volverán, volverán...
Y los esperamos con los brazos abiertos. Pa que nos canten "Run to the Hills", aunque ni falta me hizo. Y eso que faltaron muchas. Pero qué más da, que la genialidad no se mide por éxitos, si no por... TODO. Quiero morir aplastada por una doncella de hierro que se llame Bruce, o Janick. Y, al menos, para la banda, les dedico a todos los Maiden la que yo quería: "Heaven Can Wait." Para ellos, para su metal, el cielo puede esperar... o quizá ellos ya son dueños de él, con su avión 666. Me cae que hasta a Dios le late esta bestia, y si con ellos se va a acabar el mundo... ¡mi cumple en el 2012 va a ser lo mejor de la historia!