Wednesday, November 12, 2014

De Badoo y otros demonios

Obviamente, no se puede olvidar el partido de Holanda contra México en el mundial, sea cuales sean las razones. Pues bien, he de contarles algo. Resulta que cuando aconteció ese partido, yo subí una foto mía con la playera de la selección tulipana al Twitter. En eso estaba cuando me contactó un tuitero de fina estampa. Resultó que el caballero en cuestión quería apostar algo por el partido. Le pregunté qué, porque no se me ocurría nada que yo pudiera ganar, a no ser que fuera un cambio de avatar... algo for the lulz. Pues bien, el hombre de buena crianza me contactó por DM y me dijo que ya me había dicho en un tuit que "Me vería mejor sin esa playera que llevaba puesta" así que "ya sabía lo que él quería" y que "sería más chido en persona, ¿no?" (casi sic, no he podido reproducir la sublime ortografía).

Ese sacrosanto personaje me volvió a contactar cuando regresé a México de Inglaterra. Me mandó un educado DM que decía "Me aceptas una invitacion a salir a coyoacan" (sic).

Tras esta maravillosa historia (FAB si yoraron) lo único que puedo pensar fue cuando conocí Badoo. Precisamente, regresando de NY, aunque tengo la impresión de que lo conocí mucho antes. Cuando estaba en Facebook, creo que uno de los múltiples jueguitos me unió a esa red social... o al menos, yo pensaba que era una red social. Un día, uno de mis tíos, que estaba ahí, me mandó un saludo. Fue ahí cuando me dispuse a revisar de qué se trataba Badoo... y me di cuenta de que era un sitio de citas por internet. Y no sólo eso... me di cuenta de que mientras no había estado pelando la red social, me había hecho de un ramillete de pretendientes. Aquí está lo que encontré cuando descubrí Badoo.

1. Donovan Leonardo. Para empezar, supongo que cualquier hombre que salga en la portada de la revista Forbes es un excelente partido.


Y no sólo eso, sino que además, también salió poeta.


"El aroma que emerges del mar de la seducción, y la sensualidad." Tiembla, Leonard Cohen con "Light as the Breeze". Definitivamente, ¡tiembla!


2. Marco Rodríguez. Si no me equivoco, ese es el nombre del árbitro "Chiquimarco"... y de un tipo que, según su perfil, tenía 33 años.


33 años sería en cada bigote y cada ojera, señor trabajador de oficina de gobierno. Por favor. En ese momento me acordé de Charlie, con quien estuve saliendo cuando él tenía ya 34. Se veía un niño, regio, a comparación de este hombre. PAR FAVAR.


3. Ricardo Silva. Como pueden ver, la foto de perfil de este galanazo decía que tenía 30 años al momento de contactarme.


Y claro, después de eso no dudó en mandarme un mensaje para que iniciáramos una sana conversación.


Tras leer la romántica misiva, me dieron ganas de responder: "Señor Silva, no sé si usted esté familiarizado con una enfermedad que hace que las personas nazcan con un cromosoma de más. Esa enfermedad se llama Síndrome de Down. Muchas veces es mal llamada 'retraso mental'. Sin embargo, retraso mental es lo que tiene usted. A los 30 años, no puede andar diciendo 'muxos bexitos koketos nna' a menos de que tenga un problema neurológico."

Y así fue como es que dejé Badoo. Huyendo. Claro que aún tengo a ese usuario de Twitter (silenciado). Lo último que supe de él fue este maravilloso y letrado tuit:

Amaneci con muchas lagañas en los ojos, sintoma que me estan haciendo brujeria

...¿por qué, Dios, por qué?