Friday, December 30, 2016

Book review 2016

La verdad, por un momento estuve con la idea de hacer una lista de TODO lo que nos dejó el 2016 (creo que sólo al Leicester City le fue bien) pero leí una preciosa entrada de mi ex alumna en http://paperbaghead.blogspot.mx/2016/12/inedito-estoy-siendo-optimista.html y la verdad deseo mantener ese drive, esas ganas, y mejor nos vamos con el resumen de los libros que me aventé este año. Veamos...

Colm Tóibin, The Master. [Del ciclo "Mi novio es un escritor atormentado."] Y efectivamente, este libro me lo prestó mi novio desde el diciembre del año pasado, y pues la verdad me tardé siglos en leerlo porque 1. Estaba disfrutando la prosa de Tóibin no saben cómo: ese tipo, de veras, es el papá de los pollitos de la nueva prosa irlandesa y 2. La biografía novelada de Henry James de pronto se me antojaba a "traumas escondidos de mi novio, SA de CV". Así que me pasaba leyendo y pensando que me moría de envidia por la forma de escribir de Tóibin (no me había pasado desde Cormac McCarthy) y psicoanalizando a mi hombre. De hecho, dice mucho que mi parte favorita no haya sido la pista de las relaciones homosexuales de Henry James, sino la descripción y análisis de su manera de escribir personajes femeninos, y sobre todo, su peculiar y fatídica amistad con Constance Fenimore. Al final me regalaron el libro. Supongo que mi novio se dio cuenta de que no iba a soltarlo tan fácilmente. Buen regalo, pa qué más que la verdad.

Ray Loriga, Héroes. [Del ciclo "I want my PhD".] Y es que después de la muerte de Bowie, algo se me botó en el cerebro y decidí que quería hacer mi PhD de él. Sí, de Bowie, así nomás. Entonces, empezó la búsqueda por alguna novela donde Bowie fuera una figura literaria importante y que también fuera una novela rock, y caí en esta novelita, decididamente noventera, con flashazos de sexo, drogas y claro está, rock n' roll. Más catártica y experimental que novela en sí, me la leí y luego me puse a leer teoría literaria sobre Bowie... para darme cuenta de que no me va a servir para maldita la cosa y que debí de haber releído High Fidelity (algo que va a estar difícil, porque la persona a quien se lo presté ya no me habla). Sin embargo, me llevo una de las frases más hermosas sobre el alien del rock, sobre Ziggy, sobre el Duque, sobre todo mi David, que nunca haya leído: "Sólo te queda confiar en los ángeles y, bueno, creo que ya todo el mundo sabe que es David Bowie el que cuida de los ángeles." Ahora los cuida por allá, más cerca.

Federico Arana, Las jiras. [Del ciclo: "Yo debería estar escribiendo artículos".] Así que como yo debería de estar escribiendo artículos, pensé que un grupo de rockeros iniciados mexicanos podría tener algo en común con los rockeros iniciados irlandeses en The Commitments... y no... pero más bien resultó que ese libro, setentero, tiene mucho en común con estas épocas, como la corrupción de la burocracia, la violencia, los jóvenes que sentimos que no hay oportunidades aquí, la migración a Estados Unidos, las drogas y el hecho de que en la cultura y en la música sigue predominando lo facilón. Repitan conmigo: "¡Jijos del maaaaaaiz! ¡Tutti cornuttiiiiiiiiii!"

Kimberly May, AM: Truth be Told. Digamos que trabajar de editora online me sirvió para leer esta historia de amor entre dos astros de las artes marciales mixtas y la lucha libre (es pinche neta). Y me tocó editar un texto lleno de adjetivos y adverbios. Para colmo, la chica quería el trabajo urgente, así que siento que mi trabajo dio mucho que desear. Luego fue traducirlo, y la chica empleó traductores distintos y cada quien traducía y editaba como se le hinchaba el huevo... en fin, que la verdad lo quiero corregir, sobre todo por amor propio. Dénse un quemón acá: amedition.com. Pura literatura de aigropuerto.

Elijah Daniel, Trump Temptations: The Billionaire and the Bellboy. Sí, lo compré en un arrebato de humor negro y porque me sobraban 3 dólares y porque los comentarios estaban pero que ardían. Y a mi juicio, me dejó MUUUCHO que desear. Son más divertidos los comentarios en Amazon. Además luego ganó Trump y ya no fue gracioso :(

Tom Stoppard, Rock n' Roll. [Del ciclo: "I want my PhD."] Hay libros que te cambian la vida. Este fue uno de ellos. El uso de mis rolas favoritas como "I Still Haven't Found What I'm Looking For" o "It's Only Rock n' Roll (But I Like It)" me hacían amar esta obra de teatro más y más, hasta que llegó un momento en el que un par de diálogos me tiraron de la silla. Esos diálogos eran una parte de mi vida. Incluso se los mandé a mis amigos, quienes concluyeron que la coincidencia era, bueno, hasta eerie. No cabe duda: si mi PhD no es de esto, en algún momento tengo que escribir sobre, basado en, o montar esta obra. Quien quiera saber, les mando foto de los pasajes y el que entenderá, entenderá. Pero va al podio de mis libros favoritos.

Henry James, The Turn of the Screw. [Del ciclo: "Yo debería estar escribiendo artículos"/"Relecturas".] Porque se me ocurrió que esta novella quedaba magnífico para hacer un artículo comparativo del gótico en ella y en la película austriaca Goodnight Mommy. Lo que sí, es que ya no me dio tanto miedo como cuando lo leí por primera vez: quizá por verlo del lado más académico. Spoiler: aún no he escrito el puto artículo.

J.K. Rowling, Jack Thorne y John Tiffany, Harry Potter and the Cursed Child. En verdad fue en español. Me lo prestaron y... y... y... pues no me gustó así que digan uy. De hecho, creo que no me gustó mucho. Sí, sí confieso que aunque suene racista, al inicio la Hermione negra golpeó a mi cerebro amaestrado ante Emma Watson; aunque después ya no fue problema (de hecho, queda muy bien una Hermione madura con ese aspecto hasta apacible más que de reina de belleza). Pero lo feo lo feo fue que al ver la foto de la actriz que hace de Rose, la hija de Hermione y Ron, yo me imaginaba a una niña super buena onda... y en mi mente esa chica cambió a una Lindsay Lohan en la edad de la punzada. Y es que (¿spoilers?) a mi juicio, Rose Granger-Weasley es INSOPORTABLE. ¿Cómo pudieron dos de mis personajes favoritos tener una hija así? ¡J.K., dales sus zapes!

José Emilio Pacheco, Irás y no volverás. [Del ciclo: "I want my PhD".] Y es que de pronto me dio chingos de miedo que quizá el Conacyt no acepte mi PhD de rock y me puse a buscar algo más... mainstream, por así decirlo. Estoy tan mal que neta SOÑÉ con este tema y pues, a desarrollarlo... aunque... no sé, como que al menos en este libro, siento que Pacheco es mejor prosista y me queda a deber como poeta. TSSSSS...

José Emilio Pacheco, Islas a la deriva. [Del ciclo: "I want my PhD".] Y la segunda parte para comparar con más poesía. Aquí ya encontré los poemas que quiero comparar con North de Heaney (la carnita de este PhD, digamos) y aquí me quedó a deber menos. El problema es que ahora no sé si compararlos con todo North o con poemas seleccionados de North o... mejor me compro North, ¿verdad?


Y ahorita estoy de nuevo, a ver si ahora sí lo termino, con The Sun Also Rises de Hemingway. Porque mi novio es un escritor atormentado y me cuesta trabajo ya que no siento que es Jake Barnes quien narra la historia, sino mi hombre. No ayuda que él me haya dicho que le recuerdo a Lady Brett Ashley (¡SOY UNA CHINGADERA DE PERSONA!). Y pues a ver qué tal el 2017, ya que tengo muchas lecturas en puerta de conocidos (neta): mi conocido Alejandro Carrillo tiene su Adiós a Dylan; otro conocido llamado Timothy Roberts va a sacar su novela humorística sobre sus hijos zombies Headley y Fred, y aunque no sea la obra literaria más grande del mundo pues la verdad es que él le echó ganitas, se los puedo asegurar; también viene la secuela de AM (de hecho, ya la empecé, y aunque está mejor escrita, está más telenovelera. Al menos me estoy divirtiendo) y, por qué no, las novelas de mi novio, que yo quería que me las regalara, pero mejor le voy a hacer el gasto para que le paguen sus 3 pesos de regalías. Y así quiero mi PhD. Ufff.